CUENCA.- En la localidad conquense de Almodóvar del Pinar hubo un tiempo en el que buena parte de la vida cotidiana transcurría alrededor de un mostrador. Allí se compraba desde comida hasta una tela, herramientas o tabaco, pero también se conversaba, se compartían noticias y se estrechaban relaciones entre vecinos. Aquellos pequeños negocios que durante décadas ayudaron a mantener vivo este pueblo de Cuenca vuelven ahora al presente gracias a sus recuerdos.
El proyecto 'Memoria de la Tierra', impulsado por el Ayuntamiento de Almodóvar del Pinar, ha puesto esta vez el foco en los comercios históricos de la localidad para reconstruir una parte de su patrimonio inmaterial y evitar que desaparezcan las historias de quienes estuvieron detrás de sus tiendas, bares y establecimientos.
La iniciativa rescata nombres, fechas y pequeñas escenas de la vida diaria que permiten comprender cómo funcionaba el municipio durante buena parte del siglo XX. Negocios familiares donde prácticamente se podía encontrar de todo y establecimientos que permanecían abiertos hasta que se marchaba el último cliente forman parte de una memoria colectiva que ahora se quiere transmitir a las nuevas generaciones.
Se podía encontrar casi de todo







