ExplicativoEl cangrejo rojo americano se expandió por España. Foto: iStockPERIODISTA27.08.2026 14:03 Actualizado: 27.08.2026 14:03
Lo que comenzó como una apuesta comercial terminó convirtiéndose en un problema para los ecosistemas de agua dulce de España. El cangrejo rojo americano logró adaptarse, reproducirse y expandirse durante décadas, hasta convertirse en una de las especies invasoras más extendidas del país. La historia comenzó en 1973, cuando Andrés Salvador Habsburgo-Lorena introdujo ejemplares de esta especie en una finca de Badajoz. La intención era aprovechar su potencial comercial, siguiendo el modelo de explotación desarrollado en Estados Unidos. LEA TAMBIÉN Un año después, en 1974, se realizó una segunda introducción en las marismas del Bajo Guadalquivir. Allí fueron liberados unos 7.000 cangrejos rojos americanos, originarios del noreste de México y del centro y sur de Estados Unidos.El animal encontró condiciones favorables para reproducirse y desplazarse hacia nuevos ambientes. Con el paso del tiempo, llegó a canales, arroyos, ríos y humedales de diferentes zonas del territorio español.La especie representa una amenaza para los ecosistemas. Foto:iStockUna especie difícil de controlar El cangrejo rojo americano tiene una gran capacidad de adaptación. Puede sobrevivir durante periodos de desecación, desplazarse por tierra hasta otros cuerpos de agua y reproducirse con rapidez. El Ministerio para la Transición Ecológica de España señala que puede alcanzar entre dos y tres generaciones al año. Además, las introducciones realizadas posteriormente por personas contribuyeron a ampliar todavía más su distribución. LEA TAMBIÉN Su presencia también comenzó a modificar los ecosistemas. La especie consume vegetación, invertebrados, peces y anfibios, además de huevos y ejemplares jóvenes de otros animales.Sus hábitos excavadores pueden deteriorar las orillas y aumentar la turbidez del agua. También compite con especies autóctonas y puede transmitir enfermedades como la afanomicosis, causada por el hongo Aphanomyces astaci, que afectó gravemente a poblaciones de cangrejos de río europeos.Su expansión afecta a la biodiversidad. Foto:iStockEl impacto resulta especialmente preocupante en humedales cercanos a espacios protegidos como Doñana, donde la expansión de la especie ha alterado las condiciones de vida de diferentes organismos.Un problema ambiental que también genera dinero La misma especie que representa una amenaza para la biodiversidad terminó convirtiéndose en un importante recurso económico en el sur de España. LEA TAMBIÉN La captura y comercialización del cangrejo rojo impulsaron durante décadas la economía de localidades como Isla Mayor, en Sevilla. La actividad llegó a generar unos 20 millones de euros por temporada y a involucrar a una parte importante de sus habitantes.Esta realidad hace que su manejo sea todavía más complejo. No se trata únicamente de retirar una especie invasora, sino de controlar un animal alrededor del cual se construyó una actividad económica. La especie representa una amenaza para los ecosistemas. Foto:iStockDespués de más de cinco décadas, la erradicación tampoco resulta sencilla. El Ministerio para la Transición Ecológica advierte que, una vez establecidas sus poblaciones, el control y la eliminación pueden ser generalmente inviables. Por ello, las estrategias se concentran en limitar su expansión y controlar sus poblaciones mediante métodos como trampas y barreras. La historia del cangrejo rojo americano muestra así cómo una iniciativa creada para generar un negocio terminó dejando un problema ambiental difícil de revertir. Más noticias en El TiempoMARÍA PAULA LOZANOREDACCIÓN ALCANCE DIGITAL Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











