YORK, Maine, EE.UU. (AP) — Mientras la niebla matinal se disipaba sobre el río York, en Maine, Mike Masi y sus dos pasantes, de pie en un muelle, clasificaban un cargamento de uno de los cangrejos más despreciados de la región, con la esperanza de encontrar algunos que terminaran en el plato de algún gastrónomo en algún lugar de Nueva Inglaterra.El truco consiste en identificar a los cangrejos verdes europeos invasores que están a punto de desprenderse de su duro caparazón, dejando al descubierto un exterior más blando que tiene la textura de un sofá de cuero y que es popular en los restaurantes. Estos cangrejos verdes no solo se venden a mejor precio —Masi puede obtener 3 dólares por cangrejo en el mercado, frente a tan solo 8 centavos por uno de caparazón duro—, sino que, al capturarlos, también presta una especie de servicio al ecosistema oceánico.

“Casi todo el mundo los odia, y nosotros tratamos de convertirlos en un producto premium de mariscos”, señaló Masi, cuya empresa, shell+claw, es la única que cultiva comercialmente estos cangrejos.Masi, un exprofesor de ciencias marinas de 45 años, forma parte de un creciente movimiento en toda Nueva Inglaterra que busca reducir el impacto destructivo de los cangrejos mediante el desarrollo de nuevos mercados. Otros incorporan cangrejos verdes en golosinas para mascotas, salsa de pescado e incluso en una línea de whisky de cangrejo verde en New Hampshire.Los cangrejos verdes, o Carcinus maenas, llegaron desde Europa a la Costa Este en las aguas de lastre de los barcos hace cientos de años. Con poblaciones que se cuentan por decenas de millones, desplazan al cangrejo de roca del Atlántico y a las langostas jóvenes, destruyen praderas de pastos marinos y socavan las orillas de las marismas salinas. También le cuestan a la industria regional de mariscos decenas de millones de dólares cada año, ya que se alimentan de mejillones, ostras y almejas de concha blanda.Chad Coffin, un pescador de almejas de Maine, atribuyó el drástico desplome de sus capturas a la aparición de los cangrejos verdes. Según el estado, los desembarques de almeja de concha blanda han pasado de más de 3,6 millones de kilogramos (7,8 millones de libras) de carne en 1978 a 572.644 kilogramos (1,3 millones de libras) en 2025.