Actualizado 27/08/2026 - 13:47h.

Toda una industria está lista y preparada para recibir con los brazos abiertos a una nueva infraestructura que resulta estratégica para nuestra descarbonización, especialmente en las ciudades: las redes de calor y frío, o lo que también se conoce como «distric heating» (calefacción urbana), una tecnología ya veterana y bien conocida entre nuestros vecinos europeos pero que aquí es prácticamente testimonial. Estos sistemas son avanzados entramados de tuberías que transportan calor y frío hasta los consumidores conectados a esa red: desde edificios enteros de viviendas y oficinas, hoteles, centros comerciales, campus universitarios, complejos hospitalarios, polígonos industriales, hasta fábricas y centros de datos. El calor y el frío son generados desde una central térmica (a través de diferentes soluciones como geotermia, aerotermia, biomasa, energía termosolar...) o se puede aprovechar el calor residual de proceso industriales, por ejemplo. Ya hay barrios enteros en ciudades españolas que disponen de esta climatización urbana, por ejemplo en Barcelona, Madrid Móstoles, Valladolid, Cuenca, Ávila, Guadalajara, Aranda de Duero... Lugares donde han desaparecido las salas de calderas de gas natural centralizadas y las individuales.