La temperatura del planeta sigue aumentando. El informe Estado Europeo del Clima, publicado en junio de 2026, afirma que, desde fines del siglo XIX, la temperatura promedio ha subido 2,4º C en el continente, lo que supone casi el doble que el promedio mundial (1,4º C). En Suiza dos diseñadores encontraron una alternativa para aliviar días y noches tropicales, cada vez más frecuentes.Adrin Stocker y Luc Schweizer, de la Universidad de las Artes de Zúrich (ZHdK), presentaron el proyecto blocº como parte de tesis de grado: un ladrillo de terracota hecho mediante impresión 3D, integrado con pequeños ventiladores y bombas impulsadas por energía solar.En el sitio James Dyson Award, los jóvenes explican que “bloc° enfría los espacios urbanos sobrecalentados hasta 9 °C mediante refrigeración por evaporación a través de terracota y energía solar. Diseñado para colocar en áreas públicas, aborda el creciente problema de las “islas de calor” urbanas”.Agregan que “estudiamos métodos de refrigeración pasiva como las tinajas de terracota y los termiteros porque son estructuras que regulan la temperatura y el flujo de aire sin necesidad de una tecnología compleja”.¿Cómo funciona el sistema de ladrillos de terracota?“Estos sistemas biomiméticos demuestran cómo el diseño puede trabajar en armonía con la naturaleza para enfriar el aire mediante la evaporación y el auto-sombreado. El resultado es un sistema técnicamente eficaz, visualmente atractivo y socialmente inclusivo que aborda la crisis climática respetando las necesidades urbanas”, explican los inventores.Estos ladrillos cerámicos porosos absorben agua, que luego se evapora a medida que el aire caliente es impulsado a través del sistema por ventiladores alimentados por energía solar. En días con temperaturas superiores a 30 °C, bloc° consume aproximadamente 56 litros de agua, que puede obtenerse a través de la infraestructura municipal o mediante la recolección integrada de agua de lluvia.La parte superior, en forma de embudo, recoge un promedio de 24 litros de agua de lluvia por día. Un panel solar genera alrededor de 200 vatios/hora al día, suficiente para alimentar el ventilador y la bomba de agua, lo que garantiza un funcionamiento autónomo.Las características de bloc° lo convierten en un material “ideal para su uso en espacios públicos como paradas de transporte, plazas o patios escolares, ya que, al combinar materiales naturales con un diseño inteligente, ofrece una respuesta a los desafíos del calor urbano”.Los diseñadores agregan que “el sistema es único no solo por combinar la refrigeración pasiva tradicional con un diseño moderno, sino también por su innovadora capacidad de almacenamiento de agua en cada ladrillo”.Adelantan que realizarán “pruebas de campo con un prototipo a escala 1:1 de bloc° en entornos urbanos reales para evaluar su rendimiento a largo plazo, especialmente en climas húmedos”.El diseño de estos ladrillos refrigerantes se inspira en antiguas tradiciones, como las torres de viento, que aprovechan la sombra, la circulación del aire y la evaporación para crear un ambiente más fresco en pleno verano. Pero la terracota ya tenía una fama bien ganada al respecto.En 2025 Applied Thermal Engineering reveló que los sistemas de tubos de terracota pueden reducir la temperatura y ofrecer una opción de refrigeración de bajo consumo. Otro estudio, publicado en el Physical Science International Journal puso a prueba un enfriador de tubos de terracota a escala de laboratorio y reportó reducciones de temperatura que oscilaron entre aproximadamente 11° C y 28° C.
Dos jóvenes inventores diseñan un ladrillo que puede enfriar ciudades usando electricidad, y la idea apunta a edificios que dejen de ser parte del problema del calor
Un material sencillo, combinado con ventiladores y agua, permite bajar la temperatura hasta 9º C.Según los creadores, es ideal para espacios públicos como paradas de transporte, plazas o patios escolares.









