Agosto es un mes abonado a las obras que restringen la movilidad en grandes ciudades como Madrid y que con la llegada de septiembre, y con él la vuelta de vacaciones de miles de personas y el incremento del tráfico, tienden a reducir su impacto. Así sucederá en al menos dos puntos de la capital en los que las máquinas han estado trabajando en las últimas semanas: la M-30 a la altura de Puente de Vallecas y la calle de Alcalá entre Cibeles y la plaza de la Independencia.Las obras en este céntrico punto de Madrid, junto a la sede del Ayuntamiento, seguirán para hacer realidad un bulevar transitable, pero desde el próximo lunes, 31 de agosto, cada sentido de la circulación recupera un carril. Así lo ha trasladado este jueves la delegada de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid, Paloma García Romero, que ha detallado que en esta nueva fase la zona contará con dos carriles de circulación general y uno reservado para autobuses en cada dirección, una configuración que se mantendrá hasta que finalice la obra, a la que aún le quedan varios meses de duración."Va a ser cómo va a quedar la calle Alcalá una vez finalizada la obra", ha explicado García Romero en declaraciones a los periodistas durante una visita a la nueva Casa Familias del Ensanche de Vallecas. La responsable municipal ha agregado que la plaza de la Independencia aún mantendrá algún carril cortado por el desarrollo de los trabajos y ha detallado que se espera que los madrileños y visitantes puedan acceder al entorno del monumento hacia finales de este año.García Romero también se ha referido a los cambios que con el comienzo de la próxima semana experimentará la M-30 a su paso por el Puente de Vallecas, que en los últimos meses ha sido objeto de una renovación tanto en su parte inferior como superior. La vía de circunvalación recuperará el lunes todos sus carriles lo que contribuirá a normalizar el tráfico, que con motivo de las restricciones en la calzada ha venido sufriendo embotellamientos puntuales en este punto a pesar de la menor intensidad de la circulación durante las semanas estivales.La rehabilitación de la infraestructura se ha dividido en dos fases: la primera se desarrolló en la parte inferior y la segunda se ha centrado en la impermeabilización y renovación del pavimento del tablero, la sustitución de las juntas de dilatación y las nuevas pantallas acústicas, que se están desplegando de manera progresiva. En conjunto, esta actuación ha contado con una inversión de alrededor de cuatro millones de euros.La delegada madrileña de Obras y Equipamientos ha valorado que las obras que se han acometido en la ciudad durante el periodo estival "han ido bien" y, además, ha situado en el próximo diciembre el final de las afecciones de Parque Castellana, mes en el que se prevé la puesta en servicio del túnel.
La llegada de septiembre reduce el impacto de las obras en Madrid: más carriles en la M-30 en Puente de Vallecas y en la calle de Alcalá
La vía de circunvalación volverá a disponer de todos sus carriles el lunes y el tramo entre Cibeles y la Puerta de Alcalá recuperará un carril por sentido.











