El gran problema de endeudarse más de la cuenta es que no solo hay que devolver el dinero prestado, sino también pagar los intereses correspondientes. En el caso de los Estados soberanos, este pago de los intereses es un especial quebradero de cabeza en la medida en que se va incrementando según lleguen nuevas refinanciaciones o se eleven los tipos de interés (alzas de los bancos centrales, expectativas de política monetaria o mayores primas por plazo ante la incertidumbre). Un axioma económico muy recurrente es que los grandes imperios empiezan su declive cuando este pago de los intereses supera su gasto en defensa. Con EEUU, todavía potencia hegemónica mundial, cruzando ese umbral, se han desatado los análisis pertinentes y las preocupaciones. Sin embargo, en un mundo que los expertos en geopolítica consideran cada vez más peligroso (las guerras y los shocks exógenos no dejan de encadenarse desde el covid), hay dos países que presentan un ratio especialmente preocupante aunque ya no sean 'imperios': España e Italia.Lógicamente, el citado axioma (conocido como la Ley de Ferguson) se está aplicando a EEUU, vigente 'imperio', donde los pagos por intereses rebasan ya el billón de dólares al año, según las últimas cifras de la Fed de San Luis, superando la cuantía del gasto militar desde 2024. No obstante, resulta aleccionador observar esta medición en otras grandes economías igualmente expuestas a las amenazas de un mundo más interconectado y a la vez más frágil que nunca. Aunque desde hace ya tiempo que el otrora Imperio Español y el otrora Imperio Romano superan el gasto militar con creces en su pago de intereses, lo preocupante es que esto siga sucediendo cuando los riesgos se han multiplicado y ya no se disfruta ni del histórico 'dividendo de la paz' tras la Guerra Fría ni de la conocida como 'pax americana' (la Administración Trump ha dicho por activo y por pasiva que los demás deban pagar por su propia seguridad). Mientras el presidente estadounidense presiona sin cesar a los socios de la OTAN para que eleven hasta el cielo su inversión en defensa (de él parte la exigencia del 5% del PIB), amenazas como la guerra híbrida de Rusia están llamando a las puertas del Viejo Continente.
El mundo es un lugar cada día más peligroso y España e Italia siguen gastando en defensa la mitad que en pagar los intereses de la deuda
El gran problema de endeudarse más de la cuenta es que no solo hay que devolver el dinero prestado, sino también pagar los intereses correspondientes. En el caso de los Estados soberanos, este pago de los intereses es un especial quebradero de cabeza en la medida en que se va incrementando según lleguen nuevas refinanciaciones o se eleven los tipos de interés (alzas de los bancos centrales, expectativas de política monetaria o mayores primas por plazo ante la incertidumbre). Un axioma económico muy recurrente es que los grandes imperios empiezan su declive cuando este pago de los intereses supera su gasto en defensa. Con EEUU, todavía potencia hegemónica mundial, cruzando ese umbral, se han desatado los análisis pertinentes y las preocupaciones.







