La subida del precio de la vivienda a niveles récord se ha convertido en un problema social de primer orden, dificultando el acceso a una casa a propiedad para una parte de la población. A pesar de que la concesión de hipotecas no para de crecer tras cerrar su mejor mes de junio en 16 años, el ahorro necesario para pagar la 'entrada' figura como el principal obstáculo a la hora de pedir una hipoteca. Aunque en los últimos años la banca ha levantado la mano, aprobando financiación por encima del límite del 80% recomendado a determinados perfiles, esta tendencia al alza ha comenzado a revertir. La estadística Indicadores del Mercado Inmobiliario elaborada por el Banco de España (BdE) arroja que este tipo de hipotecas han pasado de representar el 11,6% del total en el segundo trimestre de 2025 al 9,6% al término de junio de este año, su porcentaje más bajo desde finales de 2024. Por poner en contexto, no había superado el umbral del 10% desde septiembre de 2019, antes de la pandemia de Covid-19. Sin embargo, estas cifras todavía están lejos de los niveles registrados hace dos décadas. El pico de la serie histórica, que arranca en 2004, en los albores de la burbuja inmobiliaria, se registra en marzo de 2006, con un 18% de las operaciones. Desde ese momento, la evolución ha sido dispar con altibajos para marcar mínimos en septiembre de 2023 (6,1%), que coincide con la última subida de los tipos de interés ejecutada por el Banco Central Europeo (BCE), situando la tasa de referencia del dinero en el 4%. Antes de 2008 era habitual que los bancos financiaran la totalidad de la vivienda. Sin embargo esto cambió a partir de entonces y limitó el importe de la hipoteca al 70-80% del valor del inmueble.El citado 9,6% contabilizado en el segundo trimestre equivaldría a unas 12.000 hipotecas en base a los datos del Colegio de Registradores, en la que se basan los datos del BdE para elaborar estos cálculos. Esta estadística computa entre abril y junio 129.240 préstamos destinados a vivienda. El endeudamiento medio por vivienda ha alcanzado los 176.453 euros, nuevo máximo con el que encadena nueve trimestres consecutivos de crecimiento. Los españoles nunca habían tenido que pedir tanto dinero prestado al banco para comprar una casa y la razón obedece a la espiral del precio del metro cuadrado, que ha superado los umbrales de 2007. La institución capitaneada por José Luis Escrivá utiliza como referencia ese 80% a la hora de medir el riesgo que asume, escenario que calcula a través del denominado 'Loan to Value'. Un LTV elevado indica que si el cliente no paga y debe ejecutar la hipoteca, el valor del inmueble podría no cubrir el total de la misma, sobre todo, si el mercado se ha enfriado. En el momento actual, se estima que el porcentaje no supera el 10%. Si bien desde el BdE descartan una burbuja al considerar que existe un riesgo financiero contenido y el crédito promotor no está desbocado, como ocurría hace veinte años. El problema actual viene marcado por una escasez de oferta, que se erige como el mayor factor de tensionamiento de los precios. "La lectura de fondo es clara: demanda sólida y crédito abundante frente a una oferta rígida. Eso anticipa más presión sobre los precios en los próximos trimestres", explica Robin Decaux, cofundador de la aplicación Equito, dedicada a la inversión inmobiliaria. Esta situación ha provocado un incremento de la ratio de esfuerzo financiero que debe realizar una familia para sufragar la cuota mensual de la hipoteca. Con datos correspondientes al primer trimestre de este año -los últimos disponibles- la tasa ha repuntado ligeramente hasta el 36,1%, frente al 34% de hace un año. Comienza así a acercarse al 37% de 2023 tras sobrepasar lo recomendado por el BdE, que fija en el 35% de los ingresos netos mensuales la referencia de accesibilidad razonable y en el 40% el conjunto de endeudamiento máximo que debería soportar los cabeza de familia para no comprometer la viabilidad financiera de un hogar.
La banca levanta el pie del acelerador y reduce las hipotecas que cubren más del 80% del precio de la vivienda
Consolida la tendencia a la baja que arrancó hace un año con un porcentaje que representa la mitad de lo concedido en los primeros compases de la burbuja inmobiliaria.











