0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa crisis de Ceuta tiene muchas caras. El voto contra la inmigración se activa hoy con imágenes que llegan a todos los móviles. Hasta ahora nadie puede señalar con certeza quiénes instigaron la entrada masiva en Ceuta, pero pierde peso la idea de que Marruecos ha querido jugar una mala pasada al Gobierno español. Aunque Rabat utilizó antes la migración como arma política, esta vez hay argumentos que indican que también les pilló a contrapié. De haber querido instigar el asalto, Marruecos no habría elegido el día del Trono, desluciendo el protagonismo del monarca. Reivindicar así la soberanía de Ceuta tampoco se corresponde con los mensajes enviados por miles de jóvenes a sus familiares mostrando su alegría por pisar suelo español. Y poco sentido tendría instar a irse para readmitirlos enseguida. Además, cuando Rabat ha querido castigar al Gobierno español, no ha dudado en explicarlo. En este diagnóstico no discrepan ni la Moncloa ni el CNI dependiente de Margarita Robles.Un vehículo militar patrulla por la playa del Trampolín de CeutaEFE/ ReduanEFEEl Ejecutivo cree que detrás está lo que Pedro Sánchez llama “la internacional reaccionaria”. La actividad en las redes sociales sobre una sentencia del Supremo según la cual no se podía expulsar a quien llegara a nado a Ceuta se disparó días antes del 30 de julio. Cabe la posibilidad de que esa mecha la prendieran mafias para lucrarse o bien plataformas de ultraderecha interesadas en cambiar el signo político en Europa. Según datos del Gobierno, el 40% de esa actividad en las redes procedía de EE.UU. El 31 de julio Elon Musk publicaba en X: “¡Guau!, ¡la situación en España parece una locura!”, y lo comparaba con la película Guerra mundial Z . Ese día, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiha, tuiteaba: “Hemos detectado una intensa campaña de propaganda rusa en toda Europa que utiliza imágenes de Ceuta para sembrar desestabilización”.No hay ninguna prueba de una operación concertada en ese sentido y será difícil saberlo. Sí es evidente que las impactantes imágenes de la “invasión” son lo que faltaba para completar el programa electoral de los par­tidos de extrema derecha europeos. Y hay varios países con elecciones a la vista, como España o Francia. Sean o no ciertas las sospechas del Ejecutivo, la división en la UE sobre la inmigración es ahora más profunda.Licenciada en Periodismo y Políticas. Directora adjunta de La Vanguardia. Autora de la newsletter 'Política', que se publica cada jueves, y de los libros 'El naufragio' y 'El muro', sobre el conflicto catalán