En Camboya, brasileños víctimas de trata de personas viven entre rejas, bajo vigilancia y sometidos a torturas. El país encabezó los registros de este delito en 2025, con 44 de los 84 casos, según un informe del Ministerio de Justicia, un aumento del 33% respecto a 2024. El trabajo esclavo fue la principal finalidad del delito durante el período, con 49 registros, y en todos los casos registrados en Camboya las víctimas trabajaban en esas condiciones.

Complejo de estafas en Poipet, Camboia. - Victoria Damasceno/Folhapress

Brasileños relataron a Folha que fueron atraídos al país con promesas de salarios en dólares, vivienda y beneficios, pero, al llegar, fueron obligados a realizar estafas en línea bajo amenaza de tortura. Uno de ellos afirma: "Me amenazaron con meterme en prisión. Amenazaron a mi familia". A las víctimas les retenían el pasaporte y las obligaban a firmar contratos que generaban deudas impagables, con descuentos correspondientes a alimentación, billete de avión y alojamiento.

La situación, presenciada en la ciudad de Poipet, en la frontera con Tailandia, se repite en otras ciudades del país, como Sihanoukville y la capital, Phnom Penh. Tras la presión internacional de Estados Unidos y China, Camboya inició en julio de 2025 una campaña de represión contra los complejos de estafas.