Las víctimas, de numerosas nacionalidades, se encuentran varadas en el país asiático y sin recursos, alerta Amnistía Internacional
Miles de personas, entre ellas presuntas víctimas de trata y de otros numerosos abusos, han logrado escapar o han sido liberadas en las últimas semanas de la vasta red de centros dedicados al ciberfraude diseminados por Camboya. En estos complejos, los ahora liberados eran a menudo forzados a trabajar en el multimillonario negocio ilícito del timo en línea, del que el país asiático se ha convertido en uno de los epicentros mundiales.
La embajada de Indonesia en Phnom Penh, la capital camboyana, aseguraba la semana pasada que solo en cinco días más de 1.400 de sus nacionales habían logrado abandonar estos centros, y acudido a la legación diplomática en busca de ayuda, según recoge Jakarta Post. En las redes sociales de China se han publicado imágenes que muestran a decenas de ciudadanos de este país haciendo cola y durmiendo también a las puertas de su embajada.
Amnistía Internacional, a través de testimonios recabados sobre el terreno y de vídeos que ha logrado geolocalizar, asegura que hay “miles” de supervivientes de numerosas nacionalidades en esta situación, que supuestamente han salido de al menos 17 complejos de viviendas ilegales diferentes.







