La ministra de Defensa, Margarita Robles, generó este martes un malestar notable en el resto del Gobierno, especialmente en el núcleo más cercano a Pedro Sánchez, al chocar con el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska. Ambos protagonizaron una evidente guerra de versiones que los ciudadanos pudieron seguir en directo en dos comparecencias casi simultáneas en el Congreso y en La Moncloa. Robles sostuvo varias veces desde el Congreso que el CNI, que tiene 25 agentes desplegados en Ceuta según desveló, sí avisó de que había mucho movimiento en la frontera con riesgo de que hubiera un salto masivo, algo que finalmente se produjo de forma inédita, con 80.000 personas en dos días. Y Marlaska, que era quien habría tenido que poner medidas si hubiera conocido las dimensiones de lo que venía, la contradijo radicalmente: “No había ningún informe que atisbara que el 30 de julio iba a acontecer lo que sucedió. ¿Alguien puede entender que si se hubiera vislumbrado algo así, con lo que pasó en 2021 [otro salto de 10.000 personas] no se habría elevado al nivel de las más altas instancias para tomar medidas extraordinarias?“, apuntó. El mensaje de Marlaska era muy claro: mientras Robles intentaba pasarle la responsabilidad a él o a la delegación del Gobierno por no actuar pese a que tenía informes alertando ―después explicó que fueron ”verbales"― el ministro del Interior fue rotundo: nadie avisó.El malestar era tan evidente que incluso el delegado del Gobierno en Ceuta, al que según Robles habían informado directamente los agentes del CNI desplegados en la ciudad, hizo un comunicado para desmentir también de manera tajante a la ministra, en una evidente crisis interna dentro del Gobierno. El comunicado también es rotundo, como fue Marlaska: “En relación con las declaraciones realizadas hoy por la ministra de Defensa, Margarita Robles, desde el Congreso de los Diputados, la Delegación del Gobierno en Ceuta manifiesta lo siguiente: esta Delegación del Gobierno no recibió, en ningún momento, informe alguno que advirtiera de lo que iba a suceder el día 30 de julio. Lo que sí se transmitió desde esta Institución, desde finales del mes de julio, fueron los datos diarios sobre el aumento de entradas por vía marítima, comunicados a través de los canales correspondientes. Sin embargo, ninguno de esos reportes permitía prever que fuera a producirse lo ocurrido el día 30, tal y como también ha reiterado hoy el ministro del Interior. Asimismo, esta Delegación del Gobierno insiste en que no tiene competencias en relación con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), organismo que dispone de sus propios canales de comunicación y reporte, ajenos a esta institución”.La crisis y la guerra de todos contra Robles quedó muy evidente en público, pero en privado era aún más dura. Varios ministros consultados por EL PAÍS mostraron su indignación con Robles, que ya en ocasiones anteriores ha mostrado que iba por libre y ha mantenido choques públicos con sus compañeros, aunque esta vez la dimensión es mayor porque se trata de una crisis muy delicada como la de Ceuta y la ministra está atacando al corazón de las decisiones de La Moncloa, acusando con claridad a otros ministros de actuar tarde y mal. “Es muy desleal, y sobre todo está mintiendo, nadie vio ningún informe en ese sentido, habríamos actuado en consecuencia”, señala un ministro. “Ella no siente que forma parte del Gobierno como órgano colegiado. Ella va a lo suyo y a salvar su responsabilidad. Le damos igual todos los demás, incluido el presidente. Sabe que miente y lo sabemos todos”, señala otro. Robles está claramente sola en el Gobierno, y esta vez es muy evidente que va por libre, pero además el choque con Marlaska viene de lejos. Los dos son jueces veteranos, están desde el primer día en el Gobierno de Sánchez y han protagonizado tensiones importantes en el pasado aunque tal vez ninguna tan evidente y tan sensible como esta sobre la gestión de una crisis imposible que está suponiendo un gran desgaste para el Gobierno.Porque además Robles no solo discrepó con Marlaska. También lo hizo con la versión oficial de la gestión dirigida en La Moncloa por Ángel Víctor Torres, máximo responsable desde este martes del mando único. Mientras Torres decía en La Moncloa que la gestión del Gobierno había sido “acertada” y Elma Saiz reivindicaba todo lo que se ha hecho en este mes, aunque admitía que encajan las críticas “con humildad”, Robles estaba en el Congreso pidiendo perdón y diciendo que el Gobierno había llegado tarde y había actuado mal. Aun así, y pese a este fuerte malestar con la ministra de Defensa, distintas fuentes consultadas señalan que nadie la llamó al orden ni el presidente tenía previsto pedirle una rectificación ni nada similar. El Gobierno ha asumido que Robles va por libre y solo se dedica a desautorizarla en público cuando, como este martes, choca directamente con la versión de La Moncloa y de Interior y lanza abiertamente la responsabilidad a otros ministerios.01:31Marlaska asegura que "no hubo ningún informe ni del CNI ni de ningún centro de un país amigo"Hace tiempo que la ministra va un poco por libre y no sigue la doctrina oficial del Ejecutivo. Fuentes al máximo nivel suelen decir cuando ella habla que la suya “no es la versión del Gobierno”, pero hasta ahora no se había visto tan claro un choque en directo sobre un asunto tan sensible como la responsabilidad por lo sucedido en Ceuta entre la titular de Defensa y el de Interior, dos ministerios de los llamados “de Estado” y claves en la gestión de la protección de las fronteras.Primero abrió la ofensiva Robles desde el Congreso. En su comparecencia en la Comisión de Defensa, dijo que la información recabada por los 25 agentes del CNI destinados en Ceuta “se compartió y analizó” con las Fuerzas de Seguridad del Estado y con la Delegación del Gobierno. “Los servicios de inteligencia y obviamente el CNI realizaron la labor que competencialmente les era y es exigible, y compartieron y analizaron con las fuerzas de seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno”, afirmó. 03:29Robles afirma que los agentes del CNI en Ceuta "compartieron información" con las fuerzas de seguridad y el GobiernoMarlaska le contestó de forma rotunda desde La Moncloa cuando le preguntaron por estas palabras. Primero reconoció el trabajo del CNI, pero luego cargó contra la versión de la ministra. “No había ningún informe que atisbara que el 30 de julio iba a acontecer lo que sucedió. ¿Alguien puede entender que si se hubiera vislumbrado algo así, con lo que pasó en 2021, no se habría elevado al nivel de las más altas instancias para tomar medidas extraordinarias?“, apuntó. Cuando la prensa le preguntó al ministro quién decía la verdad, si él o Robles, y si podía haber confusión porque el informe fuera verbal y no escrito, Marlaska remató: “No hay ningún informe de esas características con algo similar a lo que pasó. ¿Alguien duda de que, si hubiera existido, no se habría elevado a las más altas instancias? Recibimos informes a diario sobre distintas cuestiones. No voy a entrar en mayores cuestiones". Marlaska mantuvo así lo que ha defendido desde el principio, que no hubo ningún informe. El ministro de Interior insistió en que no solo el CNI, sino “ningún otro servicio de información de países amigos ni cualquier otro grupo de investigación de inteligencia atisbó nada parecido”. Aun así, reiteró que está “convencido” de que “todo el mundo actuó evidentemente correctamente”.Y fue Robles quien volvió a contestarle al final de su intervención en el Congreso. “Si hay informes, si no hay informes... Los servicios de inteligencia operan de muchas maneras”, manifestó. En este sentido, incidió en que “no hace falta muchas veces ir a informes manuscritos”. “Es sabido, era público y notorio, que en Ceuta se estaba entrando a nado [...] Sin necesidad de informes de nadie o con informes de alguien que son secretos [...] El día 29 esos funcionarios que están allí [los del CNI en Ceuta] trasladan y dan cuenta en la Delegación del Gobierno de esa convocatoria para el día siguiente para poder entrar a nado aprovechando esa fiesta que se daba en el país vecino”, insistió la ministra de Defensa. El choque queda así muy en evidencia, rematado por la nota de desmentido a la ministra de la delegación del Gobierno, algo también inédito, pero nada indica que vaya a tener consecuencias prácticas más allá de una evidente soledad política de Robles dentro del Gobierno que ya venía sufriendo hace tiempo. Nada indica que Sánchez esté pensando en cambiarla, ni siquiera en llamarla al orden.
Robles indigna al resto del Gobierno al chocar con Marlaska y plantear que el CNI sí avisó de que venía un gran salto en Ceuta
Varios ministros, cada vez más molestos con una responsable de Defensa que va por libre y choca con el mensaje de La Moncloa. El delegado del Gobierno también la desmiente












