Mientras Donosti lidia como cada verano con eso del turismo masivo y sus peajes, la que es considerada una de las ciudades más gastronómicas del mundo ha tenido últimamente muchas novedades que se suman a su ya amplísima oferta de restaurantes. Porque, aunque puede parecer lo contrario si se hace demasiado caso a las redes sociales, en San Sebastián hay mucho más que pintxos y tartas de queso.La lista es larga y variada. Desde la reapertura de Amelia en el Hotel María Cristina al estreno de 1887 en el espacio que ha dejado libre en el hotel Villa Favorito frente a La Concha si hablamos de alta gastronomía. Pero es al hablar de tickets más ajustados -algo de lo que cualquier ciudad va necesitada y más ésta- donde la lista de novedades se anima todavía más. En Goe, el nuevo edificio del Basque Culinary Center en el barrio de Gros, ha abierto Apar, algo así como el relevo del restaurante Labe de Tabakalera que tanto nos gustaba y que ya cerró.En este mismo barrio, uno de los más dinámicos de la Donostia si hablamos de gastronomía y que siempre ha intentado estar un poco al margen del turisteo de Lo Viejo, también es reciente la apertura del minúsculo Sa Taula en el que, con una única mesa para 10 comensales y sólo un menú, sus dos cocineros se ocupan de todo, como si recibieran al cliente en su propia casa.En el mismo barrio, La Gresca, un bar de vinos naturales, o Erre, un asador moderno, confirman ese joven movimiento de pequeños negocios que prometen renovar la escena gastronómica en una ciudad que siempre ha sido un tanto conservadora a la hora de comer. Aprovechando una fugaz visita por la ciudad, hemos podido probar tres de las aperturas más recientes y sonadas que llevan apenas un par de meses en marcha pero ya se han hecho con un hueco en el mapa donostiarra y que merecen mucho la pena.Lotu, lo nuevo de AdurizClásicos casi en todo, advierte la web de Lotu a quien se asome a hacer una reserva en el nuevo restaurante de Luis Andoni Aduriz en el recién inaugurado y precioso hotel Palacio Bellas Artes de San Sebastián. En la carta, una deliciosa ensalada Niçoise de vainas y cigalas que homenajea a Zuberoa, un txangurro a la donostiarra servido con una espuma de pil-pil, un escalope al que se le pueden sumar ingredientes por encima, un impecable lenguado a la meunière o un black pepper crab que, pese a su picante muy moderado, casi te traslada a Singapur.Ensalada Niçoise Ernesto-ArnaezAsí de ecléctica es la variada propuesta de Lotu (unir en euskera) que propone un singular recorrido a través de platos que han marcado lugares, películas, libros… El resultado es tan variado como rico y polivalente, que al final es lo que interesa más allá del storytelling. Desde una hamburguesa, a pasta o un sándwich de Pastrami, aunque todo con un porqué.El cangrejo a la pimienta negra y al gusto de IggyChang Ernesto-ArnaezLa sala circular -es lo que tiene un edificio histórico- es tan bonita como seguramente desafiante para el equipo, al que tocará caminar más de lo habitual. Aquí está el restaurante, por ahora operativo solo noches excepto sábado y domingo con turno de mediodía también. Abajo, a pie de calle en el lobby del hotel, un animado bar y una panadería pastelería donde pueden presumir del obrador propio de Lotu.La idea es poder abarcar todo el día, desde el desayuno a la cena pasando por aperitivo o café de tarde con un ticket controlado y en lugar acogedor y muy bonito. No suena nada mal el plan, más teniendo en cuenta el nivel de los platos que probamos.Kofradia, la nueva etapa de un clásicoSituado en pleno puerto viejo de San Sebastián, Kofradia es una auténtica institución en Donosti. Con todo lo bueno y malo que siempre supone eso de ser emblemático, claro. Cerrado durante un tiempo, desde hace unas semana ha estrenado nueva etapa en manos de Grupo Sagardi, que se ha asociado con Hideki Matsuhisa, para tomar las riendas de este restaurante ubicado en un icónico local propiedad de la Cofradía Vasca de Pescadores.Se trata del estreno en Donosti del grupo especializado en cocina vasca con numerosos locales por todo el país y en el extranjero. Jugar en casa tampoco es fácil y más en un lugar donde el pescado es un asunto muy serio. Este producto es, claro, el hilo conductor de una carta en la que la parrilla también juega un papel clave.El pescado es el producto estrella en Kofradia CedidasCon un ticket medio a partir de los 80 euros, el precio de mercado y lo que diga la pizarra manda, pero para hacerse una idea, el kilo de rodaballo anda sobre los 120 euros el kilo. Las piezas grandes a la brasa son las estrellas, pero el bogavante, la langosta y las kokotxas tienen sección propia. Estas últimas, se pueden pedir a la brasa, rebozadas o en salsa verde. En caso de duda, las tres preparaciones combinadas en un plato es siempre una buena opción.El toque japonés se nota en platos como el tataki de salmonete o el sashimi de toro, aunque si se buscan guiños locales, el talo de atún o incluso el tartar de atún con mahonesa de Espelette son interesantes. Notable la carta de vinos con una nutrida presencia de txakolis, como debe ser en un lugar así.Lee tambiénMiga, la vuelta de un buen cocineroLe habíamos perdido la pista a Leandro Gil, chef de La Biblioteca en Pamplona que con su buen trabajo alrededor de, sobre todo, las verduras de la zona había conseguido una Estrella Michelin. Cerrado aquel restaurante tras el cambio de propiedad del hotel donde estaba, nos reencontramos con Gil en Donostia, donde acaba de abrir Miga en el antiguo local de Da Filippo, el excelente restaurante italiano de Paulo Airaudo y donde estuvo el primer Amelia.Son sólo 10 mesas para una propuesta sencilla y que triunfa: lleno cada día y, fuimos testigos, personas asomándose al restaurante en busca de reserva o de huecos de última hora. La clave está en un menú de lo más resultón por 45,5 euros: snacks y entrantes a compartir, principal y postre a elegir. Todo bien resuelto y servido en un lugar muy bonito y acompañado por vinos que no disparan más de la cuenta el ticket.Los caracaoles “bardeneros” de Miga CedidasEn un momento en que la economía doméstica no parece estar para grandes sustos, salir a cenar sabiendo lo que se va a gastar está claro que es un gran reclamos ¿Y si ya hemos probado el menú? Irá variando con la temporada y el producto, nos cuenta Gil, pero ojo también a la carta, donde nos encontramos con platos como una costilla de euskal txerri, pochas de Tudel con borraja y kokotxas o unos potentes caracoles “bardeneros”.Aunque Miga no pretende ser un restaurante de cocina navarra, está claro que el recetario tira. Más allá del citado menú y su excelente acogida, la apuesta por las verduras y los platos típicos navarros -no hay mucho de eso en Donostia- puede ser una vía interesante a explorar. De momento, suerte a la hora de buscar mesa, porque no está nada fácil.
Tres nuevos restaurantes en San Sebastián que merece la pena visitar
Considerada una de las ciudades más gastronómicas del mundo, Donosti cuenta con recientes aperturas que vale la pena tener en cuenta, en este artículo destacamos tres: Lotu, Miga y Kofradia







