La investigación de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos asocia el enfoque exclusivo en una sola disciplina con más lesiones por sobreuso y peor bienestar (Imagen Ilustrativa Infobae)Entre los 12 y los 16 años, el cuerpo de un adolescente atraviesa una de las etapas de desarrollo más intensas de la vida. En ese período, practicar más de un deporte ofrece beneficios físicos y psicológicos que superan al rendimiento atlético en sí, según médicos deportólogos y psicólogos consultados por el portal O Globo. La evidencia científica más reciente refuerza esa postura y cuestiona el modelo de la especialización temprana.Un estudio publicado en la revista científica PMC de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) concluyó que la especialización deportiva temprana se asocia a mayor riesgo de lesiones, peor rendimiento físico y efectos negativos sobre el bienestar psicológico.PUBLICIDADEn contrapartida, la participación en múltiples deportes mostró mejoras en coordinación motora, niveles de actividad física, liderazgo y regulación emocional. El análisis relevó, además, que el 94,7% de los atletas universitarios de élite relevados practicaron otro deporte antes de llegar a la universidad.Una infografía de Infobae señala que el 94,7 % de los atletas universitarios de élite practicó múltiples deportes antes de ingresar a la universidad(Imagen Ilustrativa Infobae)Durante años, el entrenamiento intensivo y exclusivo en una sola disciplina antes de la pubertad fue considerado el camino hacia el alto rendimiento. Hoy, la ciencia pone en duda ese modelo. Francisco Tostes, médico del deporte del Instituto Nutrindo Ideais de Río de Janeiro, explicó a O Globo que la especialización precoz genera estrés psicológico elevado y mayor riesgo de lesiones: “Los adolescentes están físicamente inmaduros y repiten movimientos con cargas de fuerza que sus músculos, articulaciones y huesos no soportan”.PUBLICIDADEn paralelo, según el estudio del NIH, los atletas que se especializaron de forma temprana tuvieron una prevalencia significativamente mayor de lesiones por sobreuso y, en términos de éxito deportivo, no mostraron ventajas claras frente a quienes diversificaron su práctica. Las guías científicas actuales recomiendan que los adolescentes no entrenen en una sola disciplina más horas por semana que su propia edad —es decir, un joven de 14 años no debería superar las 14 horas semanales de actividad organizada.El médico del deporte Selenio Campos, coordinador de la posgrado en Medicina del Deporte del centro brasileño Afya Educación Médica, coincide en que la variedad es positiva siempre que cada disciplina trabaje valencias distintas. “Una buena combinación sería la musculación, que entrena la parte muscular, más el básquet, que trabaja fuerza, aeróbico y masa ósea”, propuso Campos en declaraciones recogidas por O Globo.PUBLICIDADLas guías actuales sugieren que los jóvenes no entrenen más horas semanales que su propia edad y apuntan a combinar disciplinas con distintas exigenciasMaría Luísa Lima, de 12 años, es un ejemplo concreto de esa filosofía. La joven es vicecampeona brasileña y paulista sub-13 (2026) en judo y se prepara para representar a Brasil en el Campeonato Panamericano Sub-13. Su rutina, sin embargo, no se limita al tatami: también practica musculación y natación.Comenzó con el judo a los 8 años, en la escuela, atraída por algo diferente. “Nunca había entrenado lucha y quise arriesgarme”, contó la propia María Luísa a O Globo. Hoy entrena en dos clubes distintos: de lunes a viernes alterna preparación física específica, sesiones de judo y trabajo de musculación.PUBLICIDADLos fines de semana nada, simplemente porque le gusta. “Me ayuda a relajarme”, aseguró. Su madre, Larissa Araújo Lima, de 39 años, remarcó que, pese a la carga de entrenamiento, los estudios siguen siendo la prioridad: “Las notas de ella están bien y yo me aseguro de que eso no cambie”.
¿Con un deporte no alcanza? Por qué practicar varias disciplinas podría proteger a los adolescentes
Un estudio del NIH concluyó que la especialización temprana no ofrece ventajas para el éxito deportivo y presenta riesgos que pueden afectar la salud mental y física de los menores








