A mediados de los años 90, el cantaor malagueño Gregorio Esteban Sánchez Fernández alcanzó una popularidad inusitada como cómico televisivo bajo el remoquete artístico de Chiquito de la Calzada. En poco tiempo, medio país había hecho suyas expresiones como “te das cuen”, “fistro” o “pecador de la pradera”, y las reproducía compulsivamente en cualquier conversación. Chiquito se convirtió, más que en un fenómeno mediático, en una especie de subcultura que produjo todo tipo de imitaciones y hasta un país imaginario, Chiquitistán. Ahora, cuando se acerca el décimo aniversario de su fallecimiento, la editorial Jotdown Books publica una versión libre del clásico infantil El Principito protagonizada por el artista. Se titula, naturalmente, El Princhiquito, y llega a las librerías esta semana con un prólogo de José Antonio Vigar, director del Festival de Cine de Málaga y fan confeso de Chiquito.
La idea surgió en 2017, cuando se presentó en Sevilla una edición del libro de Antoine de Saint- Exúpery presumiblemente traducido al andaluz y titulado Er Prinzipito. Ángel L. Fernández, responsable de Jotdown Books, acudió al acto y le pareció muy divertido. “Yo ya conocía que había un coleccionismo de Principitos en todo tipo de idiomas y la editorial Tintenfaß, alemana, se dedicaba a buscar dialectos a los que traducir esta obra. Lo conté en redes sociales y hubo un montón de gente que empezó a decir que el andaluz era una catetada, etc. Le pedí a Teresa Galarza que hiciera un artículo sobre los dialectos y en defensa de que se escribieran cosas en andaluz, y levantó una gran polémica”.








