La Legislatura de Córdoba postergó para el lunes 31 de agosto la 14ª sesión ordinaria del año, en una decisión que abrió un nuevo frente de tensión política alrededor del peronista Ramón “Cañito” Flores. Los legisladores del arco opositor recibieron un mensaje enviado a sus celulares con la novedad del aplazamiento del plenario previsto para este miércoles. La oposición halcón interpretó la maniobra como una forma de evitar que el caso de los (ex) asesores de Flores ocupe el centro de la escena en el recinto.
“Para no hablar del legislador Flores. La patean una semanita más”, lanzó una voz opositora. En el oficialismo niegan esa circunstancia. La lectura se instaló rápidamente entre los bloques no oficialistas, que vinculan la postergación con el pedido de licencia presentado por el legislador de Río Seco y con las diferencias que, según distintas fuentes, existen dentro del propio PJ sobre cómo abordar políticamente el caso.
En medio del ruido interno, un opositor sumó más leña al fuego: sin sesión no hay tratamiento de la licencia. Por lo tanto, Flores continuará formalmente como legislador hasta que la Unicameral apruebe su pedido. “Sigue siendo legislador y cobrando hasta el 31 de agosto”, cuestionó el interlocutor con banca, en una crítica que sintetizó el malestar de la oposición.








