En medio del escándalo por la detención de su (ex) asesor, José Aníbal Ricardo Villarreal, y después de que la bancada de la UCR reclamara su apartamiento, el legislador peronista Ramón “Cañito” Flores pidió licencia a su banca en la Unicameral. La decisión busca descomprimir una tensión que había escalado en los últimos días y que ya había colocado al oficialismo ante un problema político.

El pedido de licencia era una alternativa que venía siendo evaluada dentro del bloque de Hacemos Unidos por Córdoba (HUxC), mientras la bancada radical referenciada en Rodrigo de Loredo endurecía su ofensiva contra el legislador del departamento Río Seco.

El bloque de la UCR que conduce Matías Gvozdenovich presentó en las últimas horas un proyecto de resolución para reclamar la exclusión de Flores de la Legislatura cordobesa. La iniciativa se fundamenta en el artículo 99 de la Constitución Provincial y en la causal de “indignidad” del legislador, a partir de la gravedad de los hechos que involucran a Villarreal.

Para la bancada radical, el caso dejó de ser exclusivamente un problema judicial y pasó a comprometer políticamente al Poder Legislativo en su conjunto. En ese sentido, la UCR afirmó que la situación exige una respuesta institucional frente a los vínculos que mantenía Villarreal con Flores.