Con el termómetro marcando todavía temperaturas elevadas en muchos rincones de España, el cuerpo pide platos frescos y fáciles de preparar. Durante los meses de verano las ensaladas se convierten muchos días en el plato principal del menú. Y aunque estamos acostumbrados a degustar las legumbres en guisos, también pueden convertirse en la base de elaboraciones más ligeras y refrescantes, como el empedrado catalán.
Esta elaboración es conocida en Catalunya como empedrat y se trata de una combinación de legumbres con verduras frescas y bacalao, creando un plato muy completo y saciante. El nombre hace referencia al aspecto que adquieren los ingredientes una vez mezclados. Aunque la versión más tradicional se prepara normalmente con judías blancas, también existen variantes que utilizan garbanzos como base.
Al pensar en platos con las legumbres como base, lo más habitual es que la memoria gastronómica nos lleve directamente a platos calientes y contundentes de cuchara. Sin embargo, estos ingredientes también pueden integrarse en recetas frías para las épocas más calurosas. De hecho, la cocina mediterránea es experta en combinar las legumbres con productos de temporada, verduras frescas y un buen aliño, elaborando platos nutricionalmente muy completos sin tener que pasar demasiado tiempo entre fogones.







