Shein solía ser una de las empresas de las que más se hablaba en el sector minorista.
Podía detectar lo que quería la generación Z y, en cuestión de días, convertir esas tendencias en vestidos de malla de 10 dólares y tops cortos de cinco dólares.
Sus prendas eran tan baratas y su rotación de nuevos estilos tan incesante que #Sheinhaul se convirtió en un fenómeno en TikTok. Shein superó a rivales más grandes como Zara y H&M, comenzó a planificar una oferta pública inicial y, en un momento dado, fue valorada en casi 100 mil millones de dólares.
Hoy, el furor se ha desvanecido.
Después de años de retraso, Shein está cerca de salir a bolsa, esta vez a una fracción de su valoración máxima.











