La pensión de jubilación es la principal fuente de ingresos para las personas que deciden poner fin a su actividad profesional y jubilarse, una vez han alcanzado la edad de jubilación. Por eso, obtener la mayor pensión posible es el deseo de estas personas, que en muchos casos perderán ingresos mensuales con su cambio de condición. El objetivo de todos los trabajadores es cobrar el 100% de la pensión, la forma coloquial con la que nos referimos al 100% de la base reguladora de la pensión de jubilación. Pero para poder jubilarse y percibir esta cuantía es necesario acreditar una serie de requisitos que van relacionados con aspectos clave como la edad y la cotización acreditada a lo largo de toda la vida laboral.
La Ley General de la Seguridad Social recoge todos los requisitos necesarios para cobrar la pensión de jubilación. Aparecen en su artículo 205 (puede consultarlo en esta enlace) y son los siguientes:
Acreditar una cotización de al menos 15 años, de los cuales dos deben darse en los 15 años inmediatamente anteriores al hecho causante de la jubilación.
Haber cumplido la edad de jubilación ordinaria, que depende de los años cotizados. En 2026, para poder jubilarse con 65 años hay que tener 38 años y tres meses cotizados; de lo contrario, hay que esperar a los 66 años y diez meses.






