EditorialActualizado 24

AGO.

2026 - 08:51Migrantes aguardan para su traslado a los centros de acogida en Ceuta, la semana pasada.ReduanEFEEl endurecimiento de la pol�tica migratoria es ya un hecho en Europa y los recientes acontecimientos en Ceuta, donde alrededor de 80.000 personas saltaron la frontera con Marruecos y entraron en Espa�a sin ning�n control, van a contribuir a dar un nuevo giro de tuerca a esta tendencia.Ya no son solo las formaciones de extrema derecha europeas las que perciben la inmigraci�n descontrolada como un problema para el Viejo Continente.Numerosos pa�ses con gobiernos progresistas han decidido poner l�mites a la inmigraci�n, ante el malestar que el descontrol de la misma est� produciendo entre los ciudadanos, defendiendo ahora pol�ticas de retorno m�s r�pidas e incluso medidas m�s radicales para la externalizaci�n del problema. As�, el Gobierno socialdem�crata dan�s de Mette Frederiksen ha aprobado las deportaciones aceleradas y est� desarrollando la idea de "cero inmigrantes no occidentales". Iniciativas similares han tomado otras formaciones de izquierda como los laboristas del ex primer ministro Keir Starmer en Reino Unido o el Gobierno de centroizquierda de Robert Golob en Eslovenia. Pa�ses como Austria, Suecia, Francia, Pa�ses Bajos, Grecia o Rep�blica Checa siguen los mismos pasos de endurecimiento de la pol�tica migratoria, bien movidos por la presi�n electoral que representa el auge de la extrema derecha o bien por una opini�n p�blica que se hace eco de la preocupaci�n de los ciudadanos por una cuesti�n que consideran que sus representantes pol�ticos son incapaces de controlar. No es que los ciudadanos de todos estos pa�ses y sus dirigentes se hayan vuelto racistas o insolidarios de la noche a la ma�ana sino que est�n sufriendo un ba�o de realidad que les lleva a ser m�s pragm�ticos. No ha sido el caso de Espa�a, donde el Gobierno de Pedro S�nchez sigue de espaldas a esta tendencia promoviendo la regularizaci�n expr�s de inmigrantes. Los europeos en general siguen creyendo que la inmigraci�n es necesaria para paliar el envejecimiento de la poblaci�n, pero, seg�n el Eurobar�metro, un 65% de los ciudadanos est� preocupado por los flujos incontrolados. En concreto, la ciudadan�a cree que detr�s de �stos hay problemas crecientes en materia de seguridad, cohesi�n social y presi�n sobre los servicios p�blicos que Europa est� siendo incapaz de resolver. Empieza a ser urgente que los l�deres europeos articulen pol�ticas viables de inmigraci�n que huyan del idealismo.Opini�nEditorialPol�tica