La nueva crisis migratoria registrada en Ceuta, con el ingreso de miles de ciudadanos marroquíes, volvió a tensionar el debate sobre el control de las fronteras en Europa y alimentó las posiciones más restrictivas en materia migratoria. Aunque todavía no existe una cifra definitiva sobre la cantidad de personas que cruzaron hacia el enclave español, el episodio ya provocó reacciones políticas en distintos países de la Unión Europea. Durante un análisis sobre la situación, Marta Núñez, la corresponsal de +Perfil desde Reino Unido, sostuvo que el fenómeno ya está teniendo consecuencias en el escenario político europeo, donde, según explicó, el temor a la inmigración está siendo capitalizado por sectores de la derecha. "Hay un impacto político en el tema. Se ha generado un miedo en muchos sectores de la población con el peligro, el horror de la migración", afirmó. Como ejemplo, mencionó la postura del líder de Reform UK, Nigel Farage, quien propone endurecer los controles fronterizos mediante una estrategia que comparó con una "operación fortaleza". Según explicó Núñez, el dirigente británico plantea desplegar a la Marina para impedir el cruce de migrantes por el Canal de la Mancha y devolver las embarcaciones a Francia, una iniciativa que ya recibió el rechazo del gobierno francés por considerar que implicaría una violación de su soberanía.
La crisis migratoria en Europa reaviva el debate político sobre las fronteras y la integración
La analista Marta Núñez advirtió sobre el impacto político del fenómeno, cuestionó las respuestas de los gobiernos y llamó a abordar las causas estructurales que impulsan las migraciones.












