El “Venid” en redes sociales y grupos de chat que atrajo, como el canto de las sirenas de La Odisea, a más de 50 mil inmigrantes desde Marruecos hasta la ciudad autónoma española de Ceuta está en la mira.Varios grupos de Facebook, que reunían a unos 250 mil usuarios y que ya fueron eliminados de las redes, ofrecían capturas de pantalla de la frontera, mapas y posibles vías de acceso a la ciudad amurallada en territorio africano que España gobierna desde el siglo XVII.¿Quién podría haber orquestado ese efecto llamada provocado por semejante campaña de desinformación que hizo circular, entre los celulares marroquíes, mensajes falsos como el que aseguraba: “La Guardia Civil distribuye flotadores”?El inoportuno desborde de personas, tan desesperadas como preparadas -algunos desembarcaban con trajes de neoprene y protectores herméticos para que el agua no dañara sus teléfonos móviles- que la marea depositaba en la playa El Tarajal de Ceuta es un puntazo en la reputación internacional del presidente Pedro Sánchez y su política migratoria.La llegada masiva de personas sin papeles, que en números equivale al 70 por ciento de la población estable de Ceuta, se produjo apenas un mes después de que finalizara la tan cuestionada regularización extraordinaria de extranjeros que Pedro Sánchez apuró antes de que entrara en vigor la nueva ley europea sobre migraciones, más estricta y antipática.El gobierno progresista de Sánchez estimaba que el proceso de regularización otorgaría permisos de residencia a 500 mil personas que ya viven en España. Sin embargo, las solicitudes presentadas fueron más de un millón.La oposición -sobre todo el PP y Vox- cuestionó la política migratoria de Sánchez desde el primer día.“España lleva años enviando un mensaje equivocado: venid a España, todo gratis, barra libre, sin miedo”, dijo el senador de Vox, Javier Valentín Alonso Coronel, durante una sesión en junio."Un ataque"El ingreso intempestivo de jóvenes provenientes de Marruecos y en el que murieron 57 personas fue definido por Pedro Sánchez como “un ataque, una violación a la integridad territorial de España”.Por prudencia o por desconocimiento, no aludió a cómo se pudo haber orquestado.El Ministerio del Interior denunció que son las redes de tráfico de personas las que maliterprentaron intencionalmente una sentencia judicial del Tribunal Supremo español para fomentar el ingreso de migrantes indocumentados hacia España.“Ha corrido como la pólvora durante estas últimas horas por las redes de mafias que trafican con seres humanos y ha producido una avalancha”, dijo Sánchez.Sin embargo, las imágenes que recorrieron el mundo eran de gente que cruzaba a Ceuta por su propios medios ante la sospechosa pasividad de las autoridades marroquíes.La sentencia del Supremo señalaba, en referencia a los cruces fronterizos no legales, que las devoluciones de inmigrantes irregulares no se aplicarían en casos en los que no implicaran el cruce de vallas o “elementos de contención”. De aquí se desprende que quienes llegaran nadando no serían devueltos.El mensaje equívoco, sin embargo, afirmaba que la frontera española estaba abierta por mar.La postura de MarruecosLa llamativa inacción de Marruecos abre más de un interrogante: el aumento repentino de ingresos irregulares sólo es posible si el gobierno de Rabat deja de controlar su frontera.Y mientras las especulaciones apuntan a que el rey marroquí Mohamed VI no habría visto con buenos ojos la visita oficial de Pedro Sánchez a Argelia de la semana pasada, hay miradas que apuntan a la simpatía que une a Marruecos con Estados Unidos e Israel, dos aliados criticados ásperamente por el presidente español.“No sería la primera vez que Marruecos utiliza a personas migrantes para extorsionar políticamente a España”, afirma la activista marroquí Chaimaa Boukharsa.Sobre la crisis migratoria en Ceuta, agrega: “Hay que entenderla dentro de la alianza entre Trump, Netanyahu y Marruecos, que es un aliado estratégico del proyecto sionista en la región y utiliza la frontera como herramienta de presión política”.Esta crisis migratoria, que los españoles ya catalogan como la peor vivida hasta ahora, excede el ámbito doméstico o bilateral España-Marruecos.Reacciones en EuropaEl desembarco de inmigrantes se convirtió en el caldo de cultivo perfecto para que la extrema derecha europea dispare contra el socialdemócrata español que había logrado perfilarse como el líder europeo que le hacía frente a la voracidad de Donald Trump y se negaba a apoyar sus ataques a Irán. Para los conservadores más rabiosos, como la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, o la líder de la ultraderecha francesa Marine Le Pen, el caos migratorio en Ceuta convierte a Sánchez en un peligro para las fronteras de Europa.Italia anunció que realizará controles aleatorios en los aeropuertos y los puertos a los pasajeros no europeos provenientes de España.Dinamarca solicitó este viernes a la Unión Europea considerar la suspensión de España del espacio de libre circulación Schengen.Ningún país miembro de la Unión puede expulsar o suspender a otro de Schengen aunque sí puede aplicar controles en sus fronteras terrestres y marítimas.Sánchez, mientras tanto, evita culpar a Marruecos pero esquiva confirmar cuándo volverá la normalidad a Ceuta.“¿El plazo? Cuánto antes”, dijo el presidente.