Arenas de Iguña (EFE).- Los puentes que durante siglos -algunas referencias apuntan desde 1522- comunicaron los valles de Iguña, Anievas y Toranzo, cobran nueva vida a través de una investigación que rescata una memoria colectiva olvidada en los archivos y que también salta al teatro vecinal.
La investigación es fruto del empeño de un grupo de vecinos pertenecientes al Movimiento Cultural Iguña.
Estos vecinos han tenido las ganas de conocer la historia del actual puente de San Antonio, en Arenas de Iguña. Su búsqueda acabó abriendo una puerta mayor y permitió descubrir otros dos puentes que se remontan a la Edad Media.
Todo comenzó con un estudio del ingeniero de Caminos Luis Villegas Cabredo sobre el puente de San Antonio, en servicio.
Fue proyectado por el ingeniero José Pardo con una longitud de 72 metros, cinco de anchura y dos vanos, el principal con una luz de 21 metros. Se inauguró en 1913.









