El monumento Jaén, con cinco siglos de historia, se hunde por las crecidas aguas de un pantano entre la desidia institucional

Las aguas del embalse del Giribaile, en el centro de la provincia de Jaén, han vuelto a engullir al puente de Ariza, construido a mediados del siglo XVI y considerado la más importante obra de ingeniería civil del insigne arquitecto del Renacimiento Andrés de Vandelvira. Este pantano, uno de los más grandes de la cuenca del Guadalquivir y que esta semana ha alcanzado el 75% de su capacidad, se ha convertido hoy, a consecuencia de las

ref="https://elpais.com/espana/2026-02-08/el-temporal-da-una-tregua-en-andalucia.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/espana/2026-02-08/el-temporal-da-una-tregua-en-andalucia.html" data-link-track-dtm="">intensas precipitaciones de los dos últimos meses, en una gran marisma a la que han vuelto las aves migratorias, pero de donde ha desaparecido el que ha sido su principal elemento iconográfico desde que, en 1998, entró en uso el embalse. Y todo entre la desidia de las instituciones, incapaces de ejecutar el proyecto fraguado hace muchos para trasladar el puente a otro lugar que lo ponga a salvo de las aguas.