Las lluvias de la primavera no solo obligan a desalojar a casi 1.000 personas en la Comunidad de Madrid, ante el riesgo de inundaciones. También ponen en jaque una joya arquitectónica. Cuando el francés Jaime Marquet llegó a la corte real, a mediados del siglo XVIII, levantar en Aranjuez la Casa de la Monta fue uno de sus cometidos como arquitecto de la Real Casa. Casi tres siglos después, el complejo que albergó los caballos de la Corona está abandonado, apenas lucen las cerámicas que lo decoran, y el conjunto amenaza ruina. Las lluvias de la primavera de 2024 dieron el primer golpe a este edificio protegido como bien de interés cultural (BIC). El segundo llegó con los aguaceros de este año, que detuvieron las obras de reparación, de carácter urgente. Y como el problema es mayor de lo esperado, el ejecutivo acaba de ampliar el presupuesto de la intervención: se necesitan casi cuatro millones para salvar la Casa de la Monta. Una situación que indigna a la oposición.
“La Casa de la Monta, situada en la Dehesa de Sotomayor, de Aranjuez, presenta un avanzado estado de deterioro debido a su prolongado abandono y a las condiciones meteorológicas adversas”, se lee en documentación oficial consultada por EL PAÍS. “Este deterioro ocasionó daños significativos en la cubierta del edificio, favoreciendo filtraciones de agua, crecimiento de vegetación y daños estructurales en las bóvedas y paramentos internos”, se añade. “Ante esta situación, se encargó un informe técnico [que] concluyó que el edificio presentaba un riesgo inminente de colapso, lo que representaba una amenaza tanto para la seguridad de las personas como para la preservación del inmueble, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC)”, sigue. Y se remata: “Durante una visita a la obra en febrero de 2025 (...) se ha evidenciado una afectación crítica en algunos tramos del forjado”.






