Esta pieza de arcilla carmesí vive amenazada a pesar de que muchos expertos la consideran patrimonio arquitectónico y cultural por su papel en la configuración de paisajes urbanos reconocibles
De la plaza de Toros de Las Ventas a la Casa Árabe, el complejo industrial de Matadero, la ampliación del Museo del Prado de Rafael Moneo o la Casa de las Flores de Secundino Zuazo. Madrid tiene un vínculo histórico con el ladrillo rojo que va más allá de sus edificios emblemáticos. Su conexión con este elemento constructivo de barro carmesí está enlazada con lo afectivo y con lo social a través de las decenas de bloques de viviendas de estilo neomudéjar de finales del siglo XIX, pero también con las colonias de los años sesenta y setenta de los barrios periféricos, de Vallecas a Carabanchel, el barrio de El Pilar o el popular Usera. Una pieza maciza de arcilla, que no supera los 24 centímetros de largo, y que ha dado identidad arquitectónica a una ciudad que decía carecer de ella, y que ahora está en riesgo de desaparecer antes incluso de ser reconocida.
El ladrillo rojo ha sido imagen durante décadas, a través de las fachadas, de un país entero. Igual que ha ocurrido con el ladrillo negro en Holanda o el amarillo en Reino Unido, en España, el rojo es el identitario. “Es un material de construcción muy económico y fácilmente disponible en la Península Ibérica, a diferencia de algunos mármoles o piedras. Durante la posguerra, movimientos como la Escuela de Barcelona, con Oriol Bohigas al frente, lo reivindicaron bajo la influencia de la arquitectura italiana. […] El ladrillo habla de un periodo muy específico, de unas ideas concretas de vivienda y de las condiciones de quienes debían habitarlas. También remite a las relaciones sociales de la época, pues muchas de esas viviendas fueron construidas por los mismos operarios que después las ocuparon”, explica Lluís Alexandre Casanovas, antiguo comisario de arquitectura del Departamento de Colecciones del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y hoy parte del equipo curatorial de Museu Habitat.






