Actualizado Jueves,
agosto
21:42Cuando la tarde a�n no se hab�a desperezado, el recuerdo de Pilar Vega de Anzo sobrevol� su plaza de El Bibio. La alcaldesa de Gij�n, Carmen Moriy�n, desvel� una placa, en el sitio exacto del callej�n que sol�a ocupar, en su memoria: "Asturiana de coraz�n, su alegr�a y su elegancia iluminaron tantas tardes la feria de Bego�a". Mar�a y Jos� Mar�a, sus hijos, emocionados, agradecieron tanto cari�o antes del minuto de silencio, por Pilar y todos los abonados muertos.Un toro muy guapo abri� la parej�sima y bonita corrida de La Quinta -tres puntuaron con bien, de nota especial el cuarto- con este cartel tan bien tra�do por Carlos Z��iga: �lvaro Lorenzo, Gin�s Mar�n y Clemente. Lorenzo fue el gran triunfador, y de entrada no le dej� en mal lugar con una faena impecable, muy limpia -y no era del todo f�cil-, templada en las l�neas naturales del toro y fundamentalmente diestra. La derecha fue la mano del noble ejemplar, de mejor embroque que finales del muletazo, y colaborador, en definitiva, con sus matices. Una estocada pasada, una oreja.Esos matices de har�an m�s leves al lado de los del siguente c�rdeno, que embest�a durmi�ndose en los enga�os y, sobre todo, muy seguido. Un no parar. Sin maldad pero muy caminador. Gin�s dibuj� un manojo de ver�nicas extraordinarias, trenz� un garboso galleo de frente por detr�s y puso comp�s en su izquierda a un toro que no lo ten�a. M�s clase en su trazo que en el toro. No trep� aquel todo sereno y maduro. El final de faena -ese cierre anterior al broche a pies juntos- desprendi� torer�a. Salud� una ovaci�n tras media estocada.Apunt� calidad un tercero que era un cromo, pero tambi�n una manifiesta falta de poder. La faena de Clemente fue siempre una ecuaci�n de alturas, no siempre bien resuelta. Demasiado deseoso para el pulso y el aire requeridos: el toro se afligi� y derrumb� varias veces en su izquierda. Luego, se atasc� con la espada.En el ecuador de la tarde, salt� Numantino, un c�rdeno oscuro con la expresi�n de lo viejo de Buend�a -as� con el hocico hacia delante-, para erigirse en el toro de la corrida, por su r�tmico modo de darse, por su categor�a. Si �lvaro Lorenzo estuvo antes sin m�cula, en este anduvo sensacional. Por el convencimiento, el asiento, la templanza y su mano izquierda. Desde el pr�logo al paso fluy� el toreo, bueno en su derecha, soberbio al natural. Hubo uno superior, un muletazo sobrenatural -y puede que m�s de uno, esper�ndolo con la muleta posada all� abajo-. Lorenzo se calent� en serio rompiendo los diques de la frialdad pero no los de la armon�a. El ep�logo por arlesinas aviv� el fuego. Enterr� la estocada algo tendida -un aviso tonto- y necesit� de un golpe de descabello. La oreja vali� el doble que la anterior y le abri� la puerta grande, un pelda�o m�s en su recuperaci�n. A Numantino le tocaron las palmas en el arrastre.Z��iga acaba de romper, aparentemente, el maleficio de este a�o gris de La Quinta. Digo aparentemente porque el quinto -un punto m�s cargado por delante- se comport� de manera extra�a, acobardado -como da�ado quiz� o absolutamente desfondado- hasta echarse antes de hora. Hab�a apretado mucho en banderillas hacia los adentros, y a la salida de un par hiri� a Fernando P�rez, que perdi� pie. [Una cornadita de cinco cent�metros en el gl�teo derecho]. Gin�s se enfrent�, con la montera, a un destino sin posibilidad alguna. Suyo fue el peor lote.Cerr� afortunadamente al alza un sexto de buen son, un tacazo de toro. No s� si tan humillador como el importante cuarto. Clemente recuper� enteros respecto a la idea que traigo de �l, m�s l�cido y suelto. Creci� ahora por entendimiento del toro, sobre todo. Mejor y m�s embrocado el franc�s por la mano derecha que por la izquierda, m�s largo el muletazo que ajustado por las dos, la firme faena se contagi� de la vibraci�n de la buena embestida. La estocada cay� baja, pero no fue �bice para la oreja.LA QUINTA / �lvaro Lorenzo, Gin�s Mar�n y ClementePlaza de El Bibio. Jueves, 13 de agosto de 2026. Primera de feria. Media plaza. Toros de La Quinta, muy parejos, bien presentados; muy notable el 4�; bueno el 6�; colaborador el 1� con sus matices; sin poder el 3�; desfondado el 5�; sin empleo el gazap�n 2�.�lvaro Lorenzo, de pizarra y oro. Estocada pasada (oreja); estocada tendida y descabello. Aviso (oreja). Sali� a hombros por la puerta grande.Gin�s Mar�n, soraya y oro. Media estocada tendida (saludos); dos pinchazos y media. Aviso (silencio).Clemente, de malva y oro. Tres pinchazos y descabello (silencio); bajonazo (oreja).







