Carlos Alberto Fernández |
Vigo (EFE).- La muralista Lula Goce rompe el cliché de ser profeta en su tierra con el mural más grande de España, al que estos días da los últimos retoques en el espigón de la Baiona (Pontevedra), que la vio nacer en 1976, un proyecto monumental en el que se ha dejado «el alma» y que se ha retrasado unos días por las lluvias de mayo, pero que prevé inaugurar la próxima semana.
Aún con pinceladas por dar y sin tiempo que perder, la artista urbana traza en una entrevista con EFE las barreras de género que sigue percibiendo en el circuito del arte en pleno 2026, en festivales y, «sobre todo», en el salto del mural a las galerías de arte urbano».
La muralista Lula Goce posa junto a su mural durante una entrevista con EFE. EFE/Salvador Sas
Ve una «dilapidación de las artistas» que otros libros y exposiciones tratan de «contrarrestar» con «secciones paralelas» para mujeres, algo que le parece «triste» a estas alturas, cuando «todo tendría que estar más homogeneizado».







