TeatroIrene Tena y Albert Hern�ndez, de La Venidera, se impusieron en las categor�as de danza con tres galardones para su montaje 'No'Victoria Szpunberg y Ton Vieira, al recoger uno de los Max de 'Tercer acto'Actualizado Martes,

junio

00:41Sobre las tablas de un templo que acumula m�s de 2000 a�os de historia, recuperado para la funci�n teatral en la d�cada de los 30 y asentado como sede del Festival de Teatro Cl�sico de M�rida ya en los 50, fue la historia misma la que se acab� imponiendo. Fue, en este caso, la historia del exilio m�ltiple de una familia que durante un siglo, que se condensa a medio camino entre el XX y el XXI, se ve obligada al reinicio continuo de la vida. Y fue tambi�n la Historia, con may�sculas, de Espa�a que desemboc� en el golpe militar de 1936 y en una Guerra Civil.La tercera fuga, de Victoria Szpunberg, fue la gran triunfadora de unos Premios Max que por primera vez en sus 29 ediciones se celebraron en el Teatro Romano de M�rida, el escenario m�s antiguo en activo de nuestro pa�s. Y lo fue gracias a la historia de un exilio que la argentina afincada desde hace d�cadas en Barcelona lleva en las ra�ces mismas de su familia. Porque este montaje es tambi�n la historia familiar de quien el a�o pasado gan� el Premio Nacional de Literatura Dram�tica. La nieta de un jud�o que huy� de los pogromos a principios del siglo XX hacia Argentina, la hija de quienes tuvieron que dejar ese pa�s durante la dictadura militar de los 70 para acabar instal�ndose en Espa�a.Para saber m�sEl montaje de Szpunberg, que hace un a�o acog�a el Teatre Nacional de Catalunya, se impuso en Mejor autor�a teatral, Mejor elenco y Mejor actor de teatro para Ton Vieira. Tres premios Max para un montaje que, como lo defini� la propia Szpunberg, es �un manifiesto contra la idea de la pureza de raza�. �Mi abuelo ya escrib�a versos en servilletas de papel, como tambi�n lo hac�a mi padre, y yo escribo los nombres de mis actores [...] No habr�a teatro sin los actores que encarnan nuestras palabras�, detall� la dramaturga al subir a recoger uno de los premios que recibi� su obra, gran destacada teatral de una noche que, sin embargo, entreg� el gran premio teatral a 1936, el montaje a ocho manos de Andr�s Lima con Juan Mayorga, Albert Boronat y Juan Cavestany. Una lecci�n de Historia contempor�nea espa�ola durante algo m�s de 4 horas que acogi� el Centro Dram�tico Nacional. �Un montaje sobre la guerra tiene que estar siempre contra la guerra y gritar bien fuerte 'No a la guerra'. Viva Palestina libre�, se encarg� de recordar el dramaturgo, que ya hab�a sido en 2003 uno de los creadores del eslogan durante la siempre recordada gala de los Goya de ese a�o que hizo la compa��a Animalario.La noche de este lunes en M�rida, sumida en la historia, tambi�n era una noche para las primeras veces. Primera vez para los premios en el Teatro Romano de la ciudad extreme�a. Primera vez que un productor, Jes�s Cimarro, recib�a el Max de Honor con amplio recordatorio a las administraciones presentes de que la inversi�n econ�mica en Cultura es �fundamental� de parte de quien ha levantado m�s de 270 montajes teatrales en su carrera. Y, sobre todo, primera vez que Irene Tena y Albert Hernandez, tras su salida del Ballet Nacional para formar su propia compa��a, se llevaban alg�n galard�n de esta gala. Fueron tres las veces que los bailarines que han formado La Venidera, una de las grandes promesas de la danza espa�ola de presente y de futuro, subieron al escenario a recoger premios: Mejor espect�culo de danza, Mejor Coreograf�a y Mejor actriz de danza para ella.Como reclamaba el escenario que los acog�a, los premios se afanaron en armar un exhaustivo recorrido por el teatro cl�sico. Hasta las g�rgonas eran las encargadas de expulsar del escenario a aquellos premiados que se extend�an m�s all� del tiempo establecido para cada discurso, que alguno que otra hubo. Hubo mon�logos de tres de las grandes tragedias griegas: Medea -primera obra que se represent� en el a�o 1933 en el Teatro Romano de M�rida con versi�n de Miguel de Unamuno y con Margarita Xirg� como protagonista-, Ant�gona y Edipo Rey. Hubo espacio para los relatos mitol�gicos como el de Prometeo y H�cuba -desgarradora Isabel Ordaz sobre un texto de Carlota Ferrer- y para la historia de Di�tima y S�crates que apuntaba Plat�n en El Banquete. Hubo rito de Ceres como inicio de la gala. Y, aunque nada tenga que ver con el teatro ni con lo cl�sico, hubo homenaje a Robe Iniesta con una versi�n de Si te vas... al piano y de Puntos suspensivos interpretada por un coro en la tierra a la que cant� y vener� a su manera hasta su muerte.Los nuestros, de Luc�a Carballal, otra disecci�n de los lazos familiares, aunque desde una mirada m�s �ntima y no por ello menos pol�tica que la de Szpunberg, tambi�n se llev� a casa dos premios. El primero para Mona Mart�nez como Mejor actriz de teatro. Y el segundo para su creadora como Mejor autora. Sin olvidar el premio a Mejor autor�a revelaci�n para Taxidermia de una alondra, de Iv�n L�pez-Ortega, que con solo 23 a�os, ha conservado la imagen misma de nuestra sociedad -y que a�n se puede ver en el Teatro del Barrio de Madrid-. Historia que alg�n d�a, m�s pronto que tarde, ser�.