Los premios Max, los grandes galardones de la escena española, que desde hace ya casi tres décadas concede la Fundación SGAE, han vivido en el imponente teatro romano de Mérida una curiosa paradoja. El último sobre, el que contenía el nombre del mejor espectáculo de teatro del año, ha proclamado que la obra ganadora es 1936 , el excepcional montaje teatral dirigido por Andrés Lima y escrito por algunos de los grandes nombres del teatro español –el propio Lima junto a Juan Mayorga, Albert Boronat y Juan Cavestany– para poner en escena en el Centro Dramático Nacional de Madrid los orígenes, la sangre y el shock de 40 años que provocó la guerra civil española, aquella guerra incivil y fratricida que nunca se acaba de cerrar. Lima ha dedicado el premio “a los 114.000 desaparecidos en la guerra” y ha reclamado que “una obra que habla sobre la guerra tiene que alzar la voz siempre contra la guerra: ¡Viva Palestina libre!”.La paradoja es que 1936 ya se había estrenado la temporada anterior y que en los pasados premios Max, celebrados en Pamplona, solo logró una nominación al mejor actor y otra al mejor texto. Y no se llevó ninguna. Un año después, y tras haber vuelto a la cartelera –y por tanto poder optar de nuevo a los Max– ha dado la vuelta a aquel vacío, quizá injusto, y se ha alzado como mejor obra del año por encima de otras de las grandes favoritas, como la emocionante exploración de la identidad de Los nuestros , de Lucía Carballal, la poderosa y sangrienta Fuenteovejuna de Rakel Camacho y La tercera fuga de Victoria Szpunberg, una historia de migraciones forzadas por medio planeta, desde los pogromos rusos a la dictadura argentina, para acabar en Barcelona. Un montaje, La tercera fuga , que ha sido el más premiado de los Max 2026 con tres galardones, los mismos que al espectáculo de danza No, de La Venidera, la compañía dirigida por los barceloneses Irene Tena y Albert Hernández, que han sido bailarines principales y solistas del Ballet Nacional de España.Victoria Szpunberg y Ton Vieira, directora y actor de 'La tercera fuga' REDACCIÓN / Terceros La tercera fuga , una producción del Teatre Nacional de Catalunya que se volverá a ver en el teatro de las Glòries en la próxima temporada y que se basa en la experiencia de exilios de la familia de la propia autora y directora, Victoria Szpunberg, se ha alzado con los premios Max a mejor texto teatral del año –para la propia Szpunberg y Albert Pijuan–, a mejor elenco teatral, un elenco incluye a Clara Segura, Sergi Torrecilla, Emma Arquillué y Carles Pedragosa y, por supuesto, al jovencísimo Ton Vieira, de 24 años, que se ha alzado como mejor actor teatral del año por su tour de force como narrador de un siglo de historia y huidas de una familia judía. Los barceloneses Irene Tena y Albert Hernández se han alzado con tres de los principales galardones de danza por 'No'Un Ton Vieira que ejercía de maestro de ceremonias disfrazado de oscuro esqueleto, como si fuera una danza macabra, y que al subir al escenario a recoger la manzana diseñada por Joan Brossa ha recordado que como narrador ha tenido el reto de mirar a los ojos del público que venía a verles, una mirada curiosa, ha dicho, que acabó siendo placentera, frente a otros momentos en la vida, apuntó, en que como sabía muy bien –su padre es brasileño– “la mirada de los otros castiga, te discrimina”. Szpunberg ha asegurado en el escenario que su obra está “dedicada a todos los desterrados, es un manifiesto contra la idea de la pureza de raza, una obra hecha desde el humor y que celebra el milagro de estar vivos”.Mona Martínez, Miki Esparbé y Ana Polvorosa en 'Los nuestros', de Lucñia CarballalCDNTon Vieira se ha impuesto a Xavo Giménez (Yo soy 451 ) y Miki Esparbé, protagonista de Los nuestros , de Lucía Carballal, una coproducción del Centro Dramático Nacional y del propio TNC que sin embargo sí ha acabado llevándose otros dos grandes premios de la noche. Los nuestros aborda la cuestión de quiénes somos a través de una familia judía de origen sefardí, de un entierro que cuestiona nuestras pertenencias y cómo construimos nuestro relato y nuestra memoria, y ha logrado el Max a la mejor actriz del año para una espléndida Mona Martínez y la mejor dirección teatral de la temporada para Carballal, que, en una muestra de lo radicalmente que ha cambiado la escena española en una década, competía por el galardón solo con mujeres: Szpunberg y Rakel Camacho.Una escena de 'No', de La Venidera, con irene Tena y Albert HernándezAlba MurielEn una ceremonia que ha comenzado con un rito a la diosa Ceres, responsable de la fertilidad, y que ha aprovechado las imponentes columnas del escenario para recitar, cantar ópera y bailar, el No de La Venidera, el primer montaje en solitario de Irene Tena y Albert Hernández fuera del Ballet Nacional de España, se ha alzado con tres galardones para esa mirada a la danza flamenca con los ojos de unos jóvenes creadores que buscan ampliar su territorio. No, coproducido por el Festival Grec, la Fira Mediterrània y el Centro Coreográfico Matadero de María Pagés, ha ganado el Max al mejor montaje de danza del año, a la mejor coreografía y a la mejor intérprete femenina para Irene Tena. El mejor intérprete masculino de danza ha sido Juan Berlanga por Juancaballo y el mejor elenco de danza del año se lo ha llevado la Faula de Roser López Espinosa, producida por el Mercat de les Flors. Sara Baras ha agradecido emocionada el premio especial Max Aplauso del Público por su Vuela .El mejor espectáculo de teatro musical ha sido para una propuesta poco habitual, Hacia ecos de lo sagrado, creada por Ana Zamora y Nao d’Amores para celebrar un ritual escénico y sonoro en las ruinas del monasterio cisterciense de Santa María la Real de Valdeiglesias. El mejor espectáculo de calle ha sido Gota , del catalán Txema Muñoz, y el mejor espectáculo familiar para La maestra de Anita Maravillas & Portal 71. El mejor espectáculo revelación de este año es Zorra Dorada, de Elisa Forcano, un exorcismo de la violencia sexual a través de la danza. Y la mejor adaptación o versión de obra teatral es la que ha hecho Xavo Giménez del Fahrenheit 451 de Ray Bradbury en Yo soy 451 .El Max de Honor de esta 29 edición ha recañido en el productor teatral Jesús Cimarro, de Pentación, uno de los grandes productores teatrales del Estado y que dirige desde hace años el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, en cuyo escenario esta noche por primera vez uno de los grandes protagonistas ha sido él.