ForosInstalaron el teléfono un jueves. Era un aparato negro con disco giratorio, apoyado sobre una mesita junto al sillón. Era el primero que teníanEscuchar23 de agosto 2026, 07:00 a. m.La primera llamada ocurrió de madrugada. Mi abuelo llegó a tiempo para contestar, pero nadie respondió a su "aló", hasta que oyó un rumor leve. (José Pablo Ureña/Ilustración) Jurgen UreñaGraduado de la Escuela de Cine y Televisión de la Universidad Veritas de Costa Rica y máster en Documental Creativo por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha trabajado como director de programación de canal 13, como curador de fotografía y audiovisuales en la fundación de arte contemporáneo Teor/éTica.En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
La casa nueva, el teléfono fijo y una llamada imposible
Con el tiempo, la casa se llenó de otros murmullos. Los vecinos, los radios encendidos, el tránsito, los platos que chocaban en la cocina. Y, sin embargo, mi abuelo parecía oír solo una cosa: aquel timbre que le interrumpía el sueño sin pedir permiso












