El mercado inmobiliario est� disparado, al calor del crecimiento demogr�fico, del aumento del coste de los materiales y la falta de obra nueva. De hecho, por cada tres nuevos hogares en el pa�s, apenas se construye una sola vivienda, lo que dispara la tensi�n entre la oferta y la demanda. Y la situaci�n es todav�a m�s problem�tica en el caso de la vivienda en alquiler, de donde se ha retirado buena parte de la oferta ante la inseguridad jur�dica y los problemas de inquiokupaci�n. Todo ello ha provocado que las rentas suban el triple que los salarios en los �ltimos a�os, haciendo que el esfuerzo por acceder a una vivienda se dispare a niveles que no se ve�an desde antes del estallido de la burbuja inmobiliaria.Alquilar una vivienda media supone un esfuerzo equivalente al 39% de los ingresos netos de una pareja en Espa�a, de acuerdo con los datos del segundo trimestre del a�o publicados esta semana por el portal inmobiliario Idealista. Unas cifras que superan en diez puntos el esfuerzo necesario para la compra de una vivienda, excluyendo la entrada de la hipoteca y otros gastos, como los impuestos. Con ello, el esfuerzo necesario para alquilar escala ocho puntos en tres a�os y se sit�a en niveles que no se ve�an desde antes del estallido de la burbuja inmobiliaria.El coste de alquilar una vivienda ya se come el 39% de la renta familiar, muy por encima de el esfuerzo de la compra, lo que significa que adquirir un piso para ponerlo en arrendamiento resulta rentable desde el primer d�a a pesar de la hipoteca, despu�s de pagar la entrada. Si bien esta cifra es muy heterog�nea a lo largo y ancho del territorio nacional, hay una constante que se repite en casi todo el mapa: arrendar supone un mayor esfuerzo que comprar. De hecho, solo hay cuatro capitales de provincia que escapen a esta din�mica: Madrid, A Coru�a, Palma de Mallorca y San Sebasti�n.AlquilerPor capitales, Palma de Mallorca lidera la ratio entre alquileres y salarios (45%), seguida de M�laga (40%), Valencia (39%), Madrid, Alicante (38% en ambos casos), Barcelona, Segovia (34%), Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife (31%), Bilbao, Sevilla (30%), San Sebasti�n (28%), C�diz, Salamanca, Guadalajara, Huelva (27%), Santander, Pamplona, Vitoria (26%), Granada, Pontevedra , Oviedo, Almer�a y Castell�n de la Plana (25%). En el otro extremo de la tabla quedan Teruel, Ciudad Real (19% en ambos casos), Lleida, Ja�n y C�ceres (20%).Estas cifras ponen de manifiesto que, aunque el alquiler se ha vuelto prohibitivo en el conjunto de Espa�a, superando ampliamente el 30% de los ingresos familiares recomendado por los expertos para mantener cierta capacidad de consumo y de ahorro para hacer frente a imprevistos, la mayor parte de las capitales quedan por debajo de esta cota. No obstante, esto se debe en buena medida a que las familias dentro de la capital cuentan con un salario habitualmente m�s elevado que la media de la provincia. De hecho, a nivel provincial, M�laga es la que impone mayor esfuerzo a sus residentes, debido a la combinaci�n de los salarios m�s bajos fuera de la capital antes mencionados con unos precios m�s elevados en buena parte de las ciudades del entorno por la fuerte demanda extranjera, al tratarse de ciudades con vivienda de calidad y servicios orientados a rentas muy altas. As�, el esfuerzo en la provincia de M�laga se eleva al 58% de la renta media neta, seguida de Baleares (48%) Valencia (38%), Alicante, Madrid y Santa Cruz de Tenerife (37%).La mayor parte de estas cifras son superiores al esfuerzo necesario para la compra, que se sit�a en el 29% de la renta familiar neta, en promedio. Esto se debe a que la oferta de vivienda cada vez se inclina m�s del lado de la venta, debido a la inseguridad jur�dica del alquiler y la protrecci�n a los inquiokupas, al tiempo que la demanda se ve expulsada al mercado del alquiler ante la falta de ahorros para hacer frente la entrada. Adem�s, hay que tener en cuenta que este esfuerzo se mide despu�s del pago de la entrada y otros gastos asociados a la compra, como los impuestos, lo que contribuye a aligerar el coste.Con todo ello en mente, tambi�n hay una gran disparidad. As�, los elevados niveles de esfuerzo para la compra de una vivienda en Palma de Mallorca (48%), Madrid (39%), San Sebasti�n (36%), M�laga (35%), Barcelona (32%), Valencia (28%), Alicante (27%), Las Palmas de Gran Canaria, Bilbao o Santander (25% en los tres casos) contrastan con las cifras bastante m�s moderadas de Lleida (11%), Zamora (12%), Ja�n, Huesca (13%), Palencia, Cuenca (14%), Teruel, C�ceres, Badajoz, Soria, Murcia, Tarragona, C�rdoba y Zaragoza (15%).Pisos de temporadaNo obstante, hay que tener en cuenta que, igual que existe una gran disparidad entre las rentas y los precios en dos provincias lim�trofes, tambi�n hay una gran heterogeneidad cuando se baja al terreno por municipios. Especialmente, cuando se desciende al detalle de aquellas zonas m�s tur�sticas, que aunque puedan quedar vac�os durante un periodo prolongado del a�o permiten generar una gran renta durante la temporada estival. Y, m�s all� de eso, el inmueble tambi�n puede tener salida como alquiler de fin de semana y puentes en otros meses.As�, de acuerdo con los datos del portal inmobiliario pisos.com, en la mayor�a del litoral, ocho semanas de alquiler vacacional generan m�s de la mitad de los ingresos que produce un piso arrendado durante todo el a�o en la capital de referencia, y en tres zonas concretas (Costa Brava, Baleares y Costa de la Luz) la renta de solo dos meses iguala el retorno de un piso alquilado durante un a�o completo.Sin embargo, hay que tener en cuenta que el retorno es mucho m�s limitado en otras zonas, como es el caso de la costa vasca, donde una vivienda apenas genera una rentabilidad anual del 1,79%, muy por debajo de la media del mercado. De hecho, el litoral vasco exige 511.799 euros de inversi�n para la compra de una vivienda de 100 metros cuadrados que apenas reporta un beneficio veraniego de 9.144 euros por temporada, mientras que la costa balear, con una inversi�n ligeramente m�s elevada (578.562 euros) se logra un retorno mucho m�s alto (23.384 euros en dos meses).Con todo, hay que tener en cuenta que, m�s all� de estas ocho semanas (hasta doce o incluso algo m�s en algunas zonas), es dif�cil lograr rentabilidad, ya que apenas suscita inter�s, pero s� le puede sacar r�dito para uso propio. "El propietario del litoral firma dos contratos con la misma vivienda, uno con el mercado durante ocho semanas y otro consigo mismo durante los diez meses restantes, y la rentabilidad �nicamente recoge el primero", se�ala Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com.