0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa llegada a València de 41 trenes Civia de la Serie 465 para reforzar las Cercanías ha abierto una nueva batalla política entre el Gobierno de España y los partidos valencianos. PP, Vox y Compromís han coincidido en cuestionar que el Ministerio de Transportes presente como una modernización de la red valenciana la incorporación de unidades que ya han prestado servicio durante años en Madrid. El PSPV, en cambio, pide no “exagerar” y defiende que los trenes están “en perfecto estado de uso”.El anuncio del Ministerio contempla sustituir progresivamente los 34 trenes de la Serie 447 y los siete de la Serie 464 que operan actualmente en las líneas C-1, C-2 y C-6 por estas 41 unidades Civia. El objetivo es incrementar un 30 por ciento la capacidad de las líneas electrificadas del núcleo de València, con trenes de mayor capacidad y más modernos que los que circulan actualmente.El Gobierno defiende que estas unidades están reformadas y en perfecto estadoEl problema político está en la palabra “modernización”. Los Civia 465 no son trenes nuevos. Fueron fabricados entre 2003 y 2012 y algunas de las unidades que llegarán a València acumulan entre 14 y 23 años de servicio, principalmente en Madrid. Para el PP, se trata de “trenes de segunda mano” que el Gobierno intenta vender como “grandes soluciones” para unas Cercanías que arrastran desde hace años problemas de retrasos, averías y cancelaciones.El síndic popular, Nando Pastor, ha acusado al ministro Óscar Puente de considerar a la Comunitat Valenciana una región “de segunda” y ha reclamado la ejecución del Plan de Cercanías. En la misma línea, Vox ha calificado la operación de “burla” y “chiste” para los valencianos.Compromís ha introducido un matiz diferente. Paula Espinosa considera positiva la llegada de más trenes y reconoce que aumentar la capacidad constituye una “urgencia inmediata”, pero advierte de que no se puede “confundir una solución transitoria con la modernización que necesitan las Cercanías valencianas”. La coalición reclama más inversión, frecuencias, electrificación y soluciones para las carencias estructurales de la red. Además, ha preguntado al Gobierno por qué se ha optado por trenes usados en Madrid en lugar de unidades de nueva fabricación.El PSPV responde que lo importante es que los usuarios tendrán mejores trenes que los actuales. Su Síndic, José Muñoz, sostiene que las unidades están “en perfecto estado de uso” y que permitirán mejorar la situación “respecto al día de ayer”. También ha recordado al PP que durante los siete años de Gobierno de Mariano Rajoy “se compraron cero trenes” para la Comunitat.Y ahí está probablemente la clave del debate. Nadie parece discutir que las Cercanías valencianas necesitan más capacidad y mejores trenes. La discusión es si el traslado de unidades usadas constituye una solución suficiente o apenas un parche. Los Civia ya no pueden transportar más viajeros y permitirán aumentar un 30 por ciento la capacidad de las líneas afectadas, pero no resuelven por sí solos las carencias de una red que necesita inversiones en infraestructuras, electrificación, frecuencias y fiabilidad a juicio de estos partidos.Licenciado en Ciencias de la Información por la UAB y Doctor en Comunicación por la UV. Delegado en València y redactor jefe de La Vanguardia desde 1991
Bronca por el traslado a Valencia de Cercanías de Madrid usados 23 años
La llegada de 41 trenes Civia de la Serie 465 ha abierto una nueva batalla política entre el Gobierno de España y los partidos valencianos







