¿Se imaginan qué habrían pensado si un gobierno del PP o del PP y Vox hubiese dejado durante tres semanas a miles de personas malviviendo en una playa de Ceuta? Es de suponer que los partidos de izquierdas hubieran alzado la voz y criticado con vehemencia unas imágenes como las que hemos visto este agosto. La deshumanización en forma de chabolas improvisadas en la playa, con niños y niñas durmiendo donde podían o les dejaban.
El Gobierno no ha estado a la altura en Ceuta. La instalación de unas primeras carpas para atender a migrantes, 21 días después de que llegasen, prueba algo evidente y es que no basta con fotos de ministros reunidos con el presidente o un desfile de visitas a Ceuta para hacer unas declaraciones que aclaraban poco o nada. Durante muchos días su único propósito, a la hora de trasladar los mensajes en público, fue la de negar la evidencia, la de una ciudad desbordada.













