Hay cierto desconcierto con la ca�da de los influencers. Un poco de incredulidad. Se tranquilizan a s� mismos, "esto es otro trend" (una moda), ha escrito un influencer a otro influencer que ha subido un v�deo opinando sobre esta especie de despertar social.El autor del v�deo, Jes�s Villegas (@yisasvillegas, 125.000 seguidores en Instagram, 169.000 en Tiktok) estaba contento. Empezaba: "Quien se denomine a s� mismo o est� orgulloso de que le llamen influencer, es gilipollas". Jes�s lleva dos a�os de vida en redes sociales como creador de contenido. Es lo que llaman ahora un influencer nicho. Antes se dedicaba a a estar detr�s, trabajaba con marcas y con influencers. Villegas desgrana con LOC las razones por las que la burbuja parece que ha explotado: "Acumulaci�n, saturaci�n. Est�n disociados de la realidad y los usuarios no quieren escuchar a gente que no tiene los pies en la tierra, que nunca han tenido un trabajo normal". Se ha esperado demasiado de la gente incorrecta: "TikTok eran bailes y evolucion� a que la gente hablase".Fabiana Sevillano (@fabiana.sevillano, 2,2 millones de seguidores en TikTok): "Estoy fluyendo porque la gente ha tenido tres meses de verano como todos los a�os, pero yo no he tenido, yo tengo un mes". La influencer -a ella le da rabia que le llamen influencer, siempre dice que es Fabiana- explicaba que como ha estado cinco meses entrenando para La Velada del A�o de Ibai solo tiene este mes de vacaciones. Ese v�deo es uno de los que circulan en TikTok como descadenante de este pico de Despertar. Fabiana Sevillano ha perdido 9.100 seguidores en 14 d�as. La plataforma de an�lisis de redes sociales, Social Blade, lo avala. Sus cifras se mantienen m�s o menos igual, no como las de otros creadores, que no dejan de bajar.Hay usuarios que est�n utilizando los comentarios de este grupo de influencers como arma arrojadiza, como un espacio de uni�n: vamos a bloquear a �ste y a �ste y a �ste; crean una hoja de ruta. Siempre hay alguien que se queja. "Qu� rabia que nunca les haya seguido, ahora no puedo dejarles de seguir", escriben en sus perfiles.La lista negra la encabeza Carlos Garc�a (@carliyoelnervio, 1.7 millones de seguidores): "Estamos viviendo una crisis en Espa�a, est� todo el mundo s�per enfadado, hay problemas por todos lados... Estamos viviendo una cortina de humo y todo el mundo est� cayendo. �A qui�n mierda le importa el eclipse? A nadie. Es una cortina de humo". Este tiktoker expon�a que era una invenci�n "de los de arriba" para que estuvi�ramos una semana hablando de asuntos menores."Es m�s f�cil que un creador se viralice por una muletilla o un tic que por sus argumentos o la calidad"Iago MorenoLo interesante vino despu�s del v�deo. Su mujer, Natalia Palacios, tambi�n tiktoker, se grab� muy enfadada, gritando a la c�mara. "Me est�is poniendo al nivel de una in�til. Resulta que cuando est�s de tres meses [de embarazo] necesitas tener a tu marido proveedor al lado". Natalia explicaba que le parec�a burdo que para atacar a Carliyo utilizaran que hab�a estado en su tercer mes de embarazo viendo el Mundial en Estados Unidos. En los comentarios no empatizaron con sus gritos: "Men� de hoy: enfadadilla (jerga de Tiktok) rusa", "�pero qu� manera es esa de hablar a tus jefes?", "est�s en una onda un poco negativa, no s� muy bien el motivo". Los comentarios se han hecho realidad. Carliyo ha perdido 12.000 seguidores en los �ltimos 14 d�as; su mujer, Natalia, ha perdido 22.000 seguidores. "Este tipo de contenido existe por vuestra culpa. Apechugad con vuestros actos. Yo no hab�a visto este v�deo ni voy a ver nada m�s porque me importa una mierda. Eres t� el que decides", salt� en un directo uno de los hombres m�s cancelados de internet, Xokas.Quiz�s es m�s dif�cil de lo que pensamos educar la yema de los dedos. Iago Moreno, soci�logo especializado en cultura digital, explica que "el algoritmo" (el sistema que decide qu� ense�arte y en qu� orden) es m�s complejo de lo que parece. "Son enormes sistemas de distribuci�n que hacen llegar a nuestras pantallas las cosas que le funcionan a un modelo de negocio concreto: exprimir nuestras retinas y vender el liquidito como engrasante de la maquinaria publicitaria (...) no tiene nada que ver con la elevaci�n de decisiones individuales aisladas, si no con el funcionamiento de algunas de las mayores empresas del mundo", escribe. "Y en ese modelo, es m�s f�cil que un creador se viralice por tener una muletilla o un tic que llama la atenci�n en los dos primeros segundos de un v�deo que en base a sus argumentos o la calidad de lo que hace"."Si Roro se mete con Per� y hace una campa�a con Burgerking, yo pienso que Burgerking es racista. Es as�"Jes�s Villegas, caricatura del buen creador de contenido, es optimisma. Cree que esta cr�tica social har� que m�s empresas despierten. "A m� me vienen marcas con un breefing en blanco, me dan libertad creativa. Algunas intentan transmitir naturalidad, llegar de verdad. No todos los seguidores valen lo mismo. Y eso lo est�n viendo las marcas. A algunas les interesa el ruido, son las que quieren llegar a un p�blico masivo y les da igual [a los tiktokers criticados estos d�as les llaman los ceraves porque la marca hace publicidad con todos ellos]. Pero cada vez son m�s las que se dan cuenta de que los creadores que tenemos menos seguidores conectamos m�s con nuestra audiencia". Una directora de comunicaci�n de una marca de moda, que no quiere ser identificada, confiesa a LOC que hay pol�micas que no son tan graves. "Cuando Mar�a Pombo dijo que nunca lee libros la gente sigui� comprando lo que llevaba. Igual mi p�blico tampoco lee".Otros avisan de que no compensa el ruido. "Hace a�os igual s� compensaba el 'que hablen mal pero que hablen' . Ahora no. No contrato a influencers envueltos en pol�micas porque el consumidor percibe que la marca apoya los valores del influencer". Este consultor de comunici�n, que tampoco quiere que aparezca su nombre, reconoce que las campa�as triunfan cuando el creador de contenido ha dicho alguna tonter�a: "A m� me pas�. Contrat� a un influencer que tuvo una pol�mica. El v�deo en el que hizo la publi funcion� genial, claro: todo el mundo lo vio, tuvo much�simas visualizaciones". Pero no mereci� la pena: "La imagen de marca se devalu�. Si Roro se mete con Per� y hace una campa�a con Burgerking, yo pienso que Burgerking es racista. Es as�".