Personas caminan en el tradicional bazar de Teherán, Irán, el sábado 8 de agosto (Foto AP/Vahid Salemi/Archivo)

Las tiendas de comestibles de Teherán están bien abastecidas, pero muchas familias apenas pueden pagar lo básico. El desempleo está en fuerte aumento y quienes tienen trabajo están cumpliendo más horas por un dinero que vale la mitad que hace un año, lo que vuelve aún más inaccesibles los alimentos, los medicamentos y casi todo lo demás, salvo la gasolina fuertemente subsidiada.“Prácticamente hemos renunciado a muchas cosas”, dijo Ahmad Karimi, de 52 años, taxista y padre de dos hijos, que viene trabajando jornadas de 15 horas para llegar a fin de mes. “Estamos dejando de comprar fruta, estamos dejando las proteínas, renunciamos al ocio, incluso trabajamos los fines de semana”.PUBLICIDADA casi seis meses del inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel, la economía iraní está sufriendo un duro golpe bajo el peso de las sanciones y de un bloqueo naval que dificulta enormemente que el país exporte petróleo, su producto más valioso.Aún está por verse si esta presión económica en aumento se traducirá pronto en concesiones militares o políticas por parte de Irán, aunque algunos expertos se muestran escépticos. Desde que comenzó la guerra, Irán ha estado atacando a vecinos ricos en petróleo y a bases estadounidenses en la región, además de interrumpir el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, su mayor ventaja estratégica.PUBLICIDADIrán intenta usar esta represalia, que está haciendo subir los precios de la energía en todo el mundo, para poner fin a la guerra en los mejores términos posibles. Está presionando por un alivio de las sanciones y buscando suficiente control sobre el estrecho como para exigir pagos a los barcos que lo atraviesen para transportar energía y otros bienes.La administración Trump, que está empantanada en una disputa por una vía marítima en una guerra lanzada para frenar el programa nuclear iraní, promete ahora aplicar sanciones aún más duras para intentar doblegar a la República Islámica. Pero los expertos dicen que el presidente estadounidense Donald Trump podría estar subestimando cuánto tiempo puede resistir Irán.PUBLICIDADUna pancarta con la imagen del presidente estadounidense, Donald Trump, junto a un sistema de misiles iraní en la plaza Azadi de Teherán (Majid Asgaripour/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS)Irán lleva años sometido a sanciones occidentales y se ha vuelto hábil para eludirlas parcialmente. Ha ampliado la producción interna, utilizado redes informales de comercio transfronterizo, comprado bienes restringidos a través de terceros países y empleado una flota en la sombra para transportar su petróleo.“La capacidad de resistencia de Irán no solo evita el colapso, sino que también impide que el dolor económico se traduzca en la presión política y los cambios que Estados Unidos espera”, dijo Hadi Kahalzadeh, experto en la economía iraní de la Universidad de Brandeis.El extenso Gran Bazar de Teherán suele estar repleto de compradores que buscan productos básicos más accesibles que en los supermercados del país, donde el arroz es 60% más caro y la carne vacuna 150% más cara que antes de la guerra.PUBLICIDADUna madre de dos hijos del norte de Irán publicó esta semana una foto en X después de comprar leche, huevos, papel higiénico y algunos otros productos, pero sin carne. Se quejó de que gastó 89 millones de riales (unos 65 dólares).Trabajadores preparan sangak, un pan plano tradicional iraní, en una panadería en Teherán, Irán, el martes 18 de agosto de 2026. (Foto AP/Vahid Salemi)