Cuando el pasado mes de julio salió a la luz la polémica compra de un ático de lujo en el barrio de Chamberí por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid, también se dio a conocer la empresa pública que se encargó de la operación y que era desconocida para buena parte de la población hasta ese momento: Planifica Madrid. Los focos se pusieron entonces sobre el presidente, un hombre de confianza del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso: Miguel Ángel García Martín (Madrid, 1978), consejero de Presidencia, portavoz del Ejecutivo autonómico y ahora señalado por la propia líder madrileña tras el escándalo como el responsable de dar explicaciones.

Su nombre no ha resonado tanto en los últimos años como el de otros hombres fuertes de la presidenta, como el del secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, o el de otro Miguel Ángel, el jefe de gabinete de Ayuso encargado de confeccionar su imagen política y conocido en los círculos internos como MAR: Miguel Ángel Rodríguez. Ambos cuentan con un poder dentro del partido regional que va acompañado de unas formas de hacer política marcadas por entrar al choque con la oposición o la prensa, siempre que eso beneficie a la líder regional. El estilo de Miguel Ángel García Martín es diferente.