Advertencia: Esta historia contiene detalles perturbadores y trata sobre un intento de suicidio.
Un mes antes de matar a sus tres hijos, Lindsay Clancy acudió a su madre y a quien entonces era su esposo para decirles que tenía “pensamientos sobre hacerle daño a los niños”.
La madre de Clancy, Paula Musgrove, testificó esta semana que, durante ese tiempo, Lindsay decía: “‘Esta no soy yo, nunca había sido así antes’. Y yo estaba de acuerdo, porque no lo era”.
Clancy no niega haber cometido los asesinatos, pero se ha declarado inocente de los cargos de homicidio. Su defensa argumenta que sufría psicosis posparto cuando atentó contracon la vida de sus hijos.
Sus síntomas incluían alucinaciones y delirios que comenzaron tras el nacimiento de su tercer hijo.















