En los meses posteriores al nacimiento de su tercer hijo, la salud mental de Lindsay Clancy se deterioró. Incapaz de dormir y atormentada por pensamientos de autolesión, buscó ayuda de expertos en trastornos del estado de ánimo posparto, le recetaron varios medicamentos psiquiátricos y, al ver que nada funcionaba, ingresó en un hospital psiquiátrico.Diecinueve días después de recibir el alta, estranguló a sus tres hijos en su casa de Massachusetts.El lunes, un jurado escuchó los alegatos iniciales en el juicio por asesinato contra Clancy, en los que se enfrentaron dos posturas opuestas sobre su estado mental. Ambas partes coinciden en que ella mató a sus hijos. Sin embargo, discrepan sobre si debe ser considerada penalmente responsable de sus muertes.El primer testigo fue su exesposo, quien encontró los cuerpos de los niños al regresar a casa el día de los asesinatos, en enero de 2023. Ha declarado en varias entrevistas que perdona a su esposa, a quien consideraba enferma, pero no malvada. Nota del editor: Este artículo aborda el tema del suicidio. Si usted o alguien que conoce necesita ayuda, puede llamar o enviar un mensaje de texto al 988 para comunicarse con la Línea Nacional de Prevención del Suicidio y Crisis de Estados Unidos.Patrick Clancy declaró que, un mes antes de los asesinatos, su esposa empezó a hablar de pensamientos intrusivos sobre hacer daño a los niños y sobre el suicidio. Dijo que la situación era “muy confusa”, ya que, momentos después, ella preparaba la comida a los niños o jugaba con ellos.“Nunca vi a Lindsay hacer daño a los niños”, declaró ante el jurado.A pesar de meses de tratamiento psiquiátrico, cambios en la medicación y nuevos profesionales de la salud, su estado empeoró, según explicó. Se volvió más deprimida y perdió peso.El juicio girará en torno al estado mental de ClancyEl abogado de Lindsay Clancy, Kevin Reddington, afirmó que ella padecía psicosis posparto, una enfermedad mental poco frecuente relacionada con el estrés, la falta de sueño y los cambios hormonales que se producen tras el parto. Añadió que también padecía trastorno bipolar y que los antidepresivos que le recetaron tras el nacimiento de su tercer hijo empeoraron su estado.“Amaba a esos niños hasta el momento de su muerte”, declaró Reddington ante el jurado.El fiscal Shanan Buckingham alegó que Clancy “actuó de forma intencional, racional y rápida” y que es plenamente responsable de las muertes.“No se trataba de una mujer en pleno episodio psicótico”, afirmó Buckingham. “Este no es un debate público sobre la salud mental de las mujeres y cómo las trata el sistema sanitario. Este caso se centra en la acusada, Lindsay Clancy”.Si es declarada culpable de asesinato, Clancy se enfrenta a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Si es declarada no culpable por falta de responsabilidad penal, sería internada en un centro estatal de salud mental.Un padre afligido relató sus últimos días como familiaPatrick Clancy respiraba con dificultad mientras se proyectaban ante el jurado las fotos de sus hijos.En una de las imágenes aparecía Cora, de 5 años, con un lazo rojo y una falda. Su padre dijo que le encantaban las princesas. A Dawson, de 3 años, le encantaban los camiones de bomberos y “La patrulla canina”. Callan, de ocho meses, “era simplemente un bebé feliz”, dijo su padre.Clancy trabajaba como enfermera obstétrica en el Massachusetts General Hospital, y Patrick afirmó que la ansiedad que ella sentía por separarse de sus hijos iba en aumento a medida que se acercaba el final de su licencia por maternidad.Patrick Clancy declaró que, tras el alta de su esposa del hospital psiquiátrico, la familia intentó retomar su vida cotidiana. Celebraron el cumpleaños de Cora y visitaron el Museo de la Ciencia y un parque acuático, donde los miembros del jurado vieron un video en el que aparecía Lindsay Clancy jugando con los niños. Patrick afirmó que ella había vuelto al gimnasio y que su estado de ánimo parecía más estable.“Tenía esperanzas”, declaró Patrick Clancy ante el jurado. “Parecía estar mucho mejor”.El día de los asesinatos, Lindsay Clancy llevó a Cora a una cita médica, mientras él se quedaba en casa con Dawson y Callan. La pareja se envió fotos de los niños por mensaje de texto. Dawson acababa de vestirse solo por primera vez y Cora aparecía con una mascarilla en el consultorio médico. Más tarde, Lindsay Clancy hizo un muñeco de nieve con sus hijos y realizó algunas manualidades con ellos.“Estaba viviendo uno de sus mejores días”, dijo Patrick Clancy.Después de que él saliera de casa para hacer unos recados, Lindsay Clancy estranguló a sus hijos con bandas elásticas de ejercicio e intentó quitarse la vida. Sigue paralizada de la cintura hacia abajo tras lanzarse desde una ventana del segundo piso.Ese día, Clancy afirmó que oyó voces que le decían: “Esta es tu última oportunidad. Mata a los niños para poder suicidarte”, según su abogado.Sentada en una silla de ruedas, Clancy se secaba los ojos de vez en cuando con un pañuelo mientras los abogados hablaban de sus hijos.La psicosis posparto es un diagnóstico poco frecuenteElyse Hershon, abogada penalista y analista jurídica de Boston, afirmó que el veredicto dependerá probablemente de cómo valore el jurado la “intención y la capacidad mental” de Clancy.“Siempre que fallecen niños, se despiertan las emociones”, afirmó Hershon. “Es natural que algunas personas se identifiquen con Clancy y su depresión posparto, y sientan compasión por ella, mientras que otras no podrán entender cómo alguien puede acabar con la vida de sus hijos y exigirán que se asuman responsabilidades”.Aunque la depresión posparto es bastante frecuente entre las mujeres que han dado a luz, la psicosis posparto afecta, según las estimaciones, a entre una y dos mujeres por cada 1,000 partos y puede incluir alucinaciones, delirios y paranoia. La mayoría de las mujeres que padecen esta afección no hacen daño a sus hijos.Casos similares han dado lugar a fallos por demenciaQuizás el caso más conocido sea el de Andrea Yates, que ahogó a sus cinco hijos en una bañera en Texas en 2001. Sus abogados afirmaron que padecía psicosis posparto y que creía que matar a sus hijos los salvaría del infierno.Su condena inicial por asesinato fue anulada y, en un nuevo juicio, fue declarada no culpable por demencia e internada en un hospital psiquiátrico público.La Dra. Nicole Cirino, del Baylor College of Medicine, afirmó que las mujeres que padecen psicosis posparto suelen creer que están ayudando a sus hijos.“En su interior, quizá piensen que están salvando a sus hijos de la condenación”, afirmó Cirino.La concienciación sobre la psicosis posparto ha aumentado desde el caso Yates, pero Cirino y otros defensores de la salud mental materna afirman que rara vez se tiene en cuenta en los procesos penales. Illinois es el único estado que cuenta con una ley que permite que la depresión posparto o la psicosis posparto no diagnosticadas o no tratadas constituyan un factor atenuante al momento de dictar sentencia.
Inicia juicio contra madre acusada de matar a sus tres hijos en Massachusetts: defensa alega psicosis posparto
El juicio se centrará en determinar si Lindsay Clancy comprendía sus actos cuando estranguló a sus hijos o si una enfermedad mental anula su responsabilidad penal










