El registro horario es una de las principales herramientas para acreditar cuánto tiempo trabaja realmente un empleado. Ignacio, abogado laboralista con más de diez años de experiencia, recuerda que las empresas tienen la obligación de reflejar de forma fiel la jornada realizada. "La ley obliga a las empresas a tener un registro horario que muestre realmente las horas que estás haciendo", explica. El letrado señala que esta obligación está recogida en el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores. El documento debe mostrar la jornada diaria y permitir comprobar tanto la hora de entrada como la de salida. Además, si el trabajador realiza horas extraordinarias, estas también deben quedar registradas y no pueden desaparecer del cómputo. La normativa establece igualmente que las empresas deben conservar estos registros durante cuatro años. Durante ese periodo deben estar disponibles para los propios trabajadores, sus representantes legales y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Por eso, Ignacio insiste en que cualquier empleado puede solicitar formalmente acceso a su registro. "Ante una solicitud, la empresa lo tiene que facilitar", subraya. Obtener ese documento puede resultar especialmente importante cuando existen discrepancias sobre las horas trabajadas o cuando se pretende iniciar una reclamación por tiempo extra no remunerado. También permite verificar que el sistema de fichaje refleja realmente la jornada efectuada. El abogado advierte, además, de que pueden producirse situaciones en las que el registro no coincida con la realidad. Por ello, recomienda revisarlo si existen sospechas de que las horas trabajadas no se están contabilizando correctamente. El documento puede convertirse en una prueba relevante para reclamar cantidades pendientes vinculadas a horas extraordinarias. Ignacio también recuerda que pedir el registro horario supone ejercer un derecho laboral. Si después de solicitarlo el trabajador sufriera una represalia, esa circunstancia podría ser relevante a la hora de analizar medidas como un despido. Su consejo es claro: conocer el registro, comprobar que coincide con la jornada real y guardar documentación puede resultar clave para defender una futura reclamación laboral. El registro horario es una de las principales herramientas para acreditar cuánto tiempo trabaja realmente un empleado. Ignacio, abogado laboralista con más de diez años de experiencia, recuerda que las empresas tienen la obligación de reflejar de forma fiel la jornada realizada. "La ley obliga a las empresas a tener un registro horario que muestre realmente las horas que estás haciendo", explica.