El balance de las palabras del Santo Padre es favorable a la libertad. Pone un enfoque en la persona humana y en su activa dignidad, adem�s de destacar temas como la intervenci�n del Estado y la inteligencia artificial.La primera enc�clica de Le�n XIV saluda la Magnifica Humanitas a la vez que subraya "la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial". Los socialistas de todos los partidos miran hacia otro lado cuando Le�n XIV critica la lucha de clases, condena el aborto y la eutanasia como decisiones "gravemente il�citas" o "denuncia los totalitarismos que atropellan la dignidad de la persona, sofocan la vida social, exaltan al Estado por encima de su justo valor". No alaba el "sistema sovi�tico" sino "la democracia y la econom�a de mercado". Aplaude, en cambio, el bienestar y la prosperidad, porque el amor de Dios nos llama a una vida "en abundancia" y da la bienvenida a la inteligencia artificial, porque "el desarrollo tecnol�gico ha contribuido a una mejora significativa de las condiciones de vida de la humanidad".Lejos de "aquellos proyectos colectivistas que anulan la libertad y la responsabilidad de las personas", el Papa defiende "la propiedad privada" y "el potencial positivo del mercado", porque "la iniciativa empresarial puede ser una verdadera vocaci�n, capaz de generar riqueza y mejorar la vida de todos". "Dios acompa�a la libertad de los seres humanos" y el Estado no debe "sofocar la libertad y la responsabilidad de los sujetos". La enc�clica advierte contra "todo paternalismo", pide "educar en la libertad y en la responsabilidad" y destaca "el valor de un tejido asociativo capaz de mediar entre el individuo y el Estado" conforme al "principio de subsidiariedad".Esto se opone al socialismo y est� en sinton�a con el liberalismo. �Qu� han le�do los antiliberales? Lo que han querido leer, a saber, el antiliberalismo que tambi�n se halla presente en esta enc�clica como en otros textos de la Iglesia.Han le�do, por ejemplo: "La riqueza mundial ha crecido en t�rminos absolutos, pero su concentraci�n en pocas manos ha aumentado... En el pasado, eran principalmente los estados los que impulsaban y orientaban la innovaci�n. Hoy, en cambio, los principales motores del desarrollo son actores privados y por ello a�n m�s dif�cil de discernir, gobernar y orientar hacia el bien com�n. [La tecnolog�a] tambi�n puede dividir, descartar, generar nuevas injusticias... la idolatr�a del lucro que sacrifica a los d�biles... desigualdades crecientes... la actividad econ�mica no puede pretender resolver los problemas sociales simplemente ampliando la l�gica del mercado, sino que debe estar orientada al bien com�n, respecto al cual la comunidad pol�tica tiene una responsabilidad propia e insustituible. Corresponde al Estado garantizar la cohesi�n, la unidad y una justa organizaci�n de la sociedad civil. El Estado todav�a no ha invertido los recursos necesarios para garantizar una educaci�n de calidad para todos". Tambi�n los antiliberales han le�do que "la libertad econ�mica no es absoluta y debe medirse siempre en funci�n del bien com�n, no como una variable dependiente �nicamente del beneficio. Una sociedad justa requiere un Estado presente e instituciones civiles capaces de superar la mera l�gica de la eficiencia". Que "la renta del capital corre el riesgo de sustituir a los ingresos del trabajo" y que "en la era de la inteligencia artificial y de la rob�tica, ya no es posible confiar �nicamente en la mano invisible del mercado. Tambi�n que "las organizaciones internacionales, en particular la ONU, siguen siendo instrumentos esenciales para promover una civilizaci�n del amor" y t�rminos como la "justicia social".Pero el balance que cabe extraer es, una vez m�s, favorable a la libertad no siendo casual que sus mayores enemigos sean siempre los mayores enemigos de las religiones judeocristianas.El mensaje del Santo Padre se centra en la persona humana y en su activa dignidad. "Dios acompa�a la libertad de los seres humanos. En Cristo comprendemos que el hombre est� llamado a ser colaborador en la obra de la creaci�n, de modo que podamos testimoniar la belleza de una magn�fica humanidad habitada por Dios. El futuro de una persona no es calculable, sino que est� confiado a su libertad -elevada por la inagotable gracia divina- y a las relaciones que cultiva".Am�n.
El Papa Le�n XIV y sus ense�anzas sobre la dignidad humana
La primera enc�clica de Le�n XIV saluda la Magnifica Humanitas a la vez que subraya "la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial". Los...






