Ayer se publicó la primera encíclica del papa León XIV, el estadounidense Robert Prevost, que lleva por título Magnifica humanitas (Magnífica humanidad) y contiene una ardorosa defensa de la condición humana en tiempos de inteligencia artificial (IA), amenaza tecno-iliberal y horizontes de trans- humanidad y posdemocracia. La toma de posición del Sumo Pontífice no puede ser más clara y se razona en una carta a los fieles que enlaza con la encíclica Rerum novarum, publicada por León XIII en el año 1891.Si por aquel entonces León XIII sentó las bases de una nueva doctrina social de la Iglesia católica, motivado por los cambios derivados de la revolución industrial, su sucesor alerta ahora, 135 años después, contra los peligros de un desarrollo tecnológico descontrolado o, mejor dicho, controlado por un grupo muy reducido de personas. En su opinión, y al igual que ocurría a finales del siglo XIX, la humanidad se halla en la actualidad ante un cambio de paradigma de gran calado y determinante para su futuro, que podría modificar, y no para bien, la propia concepción de lo humano.León XIV acredita de nuevo con esta encíclica ser un hombre perfectamente consciente de la acelerada evolución del mundo en que vivimos, un buen conocedor de la actual coyuntura sociopolítica y un relevante actor público, decidido a perfilar y defender la posición de la Iglesia en la hora presente.En su primera encíclica, el Papa estadounidense advierte ante el avance de la IA y sus magnatesTras unos primeros meses de pontificado marcados por la discreción, el Papa ha ido asumiendo en los dos últimos meses una posición política en la escena global, que es crítica con las políticas de Donald Trump, actual presidente de EE.UU., por dirigir el país más poderoso del mundo con maneras populistas, línea errática y una indisimulada sintonía con los magnates tecnológicos. A día de hoy, y en particular tras la amenaza trumpista de liquidar de un plumazo a todos los iraníes, seguida de mensajes descalificadores dedicados por el presidente de EE.UU. a León XIV, las relaciones entre la Casa Blanca y el Vaticano se hallan en uno de sus momentos más bajos.Con su primera encíclica, además de abogar por la humanidad y recordar con detalle lo que la define, León XIV ha reafirmado su posición discrepante frente a muy relevantes poderes terrenales, ya sean públicos o privados, mientras opinaba sin ambages sobre los desafíos y riesgos del presente.La IA es situada por el Papa nacido en Chicago en el eje de los actuales cambios sociales. No niega la utilidad de dicha herramienta, pero advierte sobre las, a su entender, inaceptables consecuencias que pueden derivarse de su uso inadecuado, propiciado por una ambición economicista que coloca el beneficio y el incremento del poder de unos pocos sobre principios como el bien común, la solidaridad, la justicia social o la dignidad humana. El subtítulo de la encíclica – Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial– es elocuente. El Sumo Pontífice no está dispuesto a aceptar el sacrificio de los valores y de la esencia de la humanidad a mayor gloria y beneficio de los magnates tecnológicos que anhelan un mundo transhumano.El Sumo Pontífice afianza su posición en la escena política, enfrentado a Trump y a sus aliadosLeón XIV, cuya formación como matemático le permite hablar con conocimiento de los algoritmos y de su potencial, afirma en la encíclica que “quien controla la IA impondrá su propia visión moral, que se convertirá en la infraestructura invisible de los sistemas”. De tal suerte que “pequeños grupos muy influyentes pueden orientar informaciones y consumos, condicionar procesos democráticos e incidir en las dinámicas económicas en beneficio propio, contradiciendo la justicia social y la solidaridad entre los pueblos”.La encíclica despliega un amplio abanico de consideraciones que ilustran aspectos de la doctrina social de la Iglesia entrado el siglo XXI, incluyendo opiniones sobre el impacto negativo que puede tener la IA sobre la información, pero también sobre una fiscalidad que contribuya a una mayor igualdad social, el valor del multilateralismo, el belicismo o el uso inadecuado de los móviles por parte de los niños.Tales consideraciones, y otras, no conforman en la encíclica Magnifica humanitas una mera relación de puntos de vista, sino que articulan una base sobre la que fundamentar una llamada a los estados para que intervengan, establezcan reglas, regulen la tecnología y eviten que quienes se benefician directamente de ella acaben decidiendo sobre el destino colectivo y, de paso, sobre la condición humana.
León XIV aboga por la magnífica humanidad, por Editorial
Ayer se publicó la primera encíclica del papa León XIV, el estadounidense Robert Prevost, que lleva por título Magnifica humanitas (Magnífica humanidad) y contiene una ardorosa defensa de la condición humana en tiempos de inteligencia artificial (IA), amenaza tecno-iliberal y...
León XIV publicó «Magnifica humanitas», encíclica sobre IA: quien controla la IA impone su visión moral como infraestructura invisible de los sistemas. El llamado a que los estados regulen la tecnología suma presión política sobre big tech y refuerza el momentum de AI governance global.











