NoticiaLas autoridades de salud advirtieron que después de una emergencia pueden aparecer miedo, angustia y confusión. Salud mental Foto: iStockSUBEDITORA DE BOGOTÁ 15.08.2026 14:41 Actualizado: 15.08.2026 14:41
Después de un sismo o de cualquier situación de emergencia, las consecuencias no necesariamente terminan cuando pasa el peligro inmediato. El miedo, la angustia, la sensación de alerta y la confusión pueden permanecer y afectar el bienestar emocional de quienes vivieron directamente la emergencia o estuvieron expuestos a sus efectos.Ante este escenario, las autoridades de salud entregaron este sábado 15 de agosto una serie de recomendaciones para afrontar las reacciones emocionales que pueden aparecer después de un evento de alto impacto y recordaron los canales disponibles para quienes requieran orientación o acompañamiento profesional.El primer mensaje es que experimentar miedo, angustia o confusión después de una emergencia puede ser una respuesta normal. Por eso, una de las recomendaciones consiste en realizar ejercicios sencillos que permitan recuperar progresivamente la calma y reducir la sensación de alerta.Uno de ellos comienza con la respiración: inhalar lentamente por la nariz y exhalar despacio por la boca, repitiendo el ejercicio cinco veces. Después se recomienda apretar las manos y los hombros durante diez segundos y soltarlos, una secuencia que puede repetirse tres veces.Volver al presente y recuperar las rutinasOtra de las estrategias está dirigida a conectarse nuevamente con el entorno inmediato mediante los sentidos. La recomendación es mirar alrededor e identificar cinco cosas que se puedan ver, cuatro que se puedan tocar y tres sonidos que se escuchen.A esto se suma la importancia de retomar paulatinamente las actividades cotidianas. Recuperar las rutinas después de una emergencia puede contribuir a restablecer una sensación de estabilidad, sin desconocer las emociones que produjo lo ocurrido.Las autoridades también aconsejan no enfrentar en soledad una situación que resulte difícil de manejar.Hablar sobre lo ocurrido y compartir lo que se siente con familiares, amigos u otras personas de confianza puede ayudar. Si la situación supera las capacidades personales, familiares o de la comunidad, la recomendación es buscar asistencia.Otro punto tiene que ver con la información que circula después de una emergencia. En estos escenarios suelen aparecer versiones no confirmadas, imágenes, videos y mensajes que pueden incrementar la preocupación. Por ello, se aconseja consultar únicamente canales oficiales y evitar difundir rumores.También se recomienda mantenerse informado sin permanecer durante todo el día pendiente de las noticias, debido a que una exposición permanente a información relacionada con la emergencia puede aumentar la ansiedad y el miedo.¿Cómo ayudar a alguien que está afectado?Las recomendaciones incluyen pautas básicas de primeros auxilios psicológicos para acompañar a una persona que atraviesa un momento de angustia. La primera acción es escucharla y brindarle contención.También se aconseja respirar lentamente junto con ella, permitir que exprese el llanto y sus sentimientos y transmitirle seguridad. La prioridad es acompañar a la persona mientras logra recuperar progresivamente la calma.Para quienes consideren que necesitan acompañamiento profesional o una orientación adicional, permanecen disponibles las 24 horas tres canales de atención: la Línea 137, para orientación y direccionamiento en salud; la Línea 106, para apoyo y orientación en salud mental, y la línea celular 300 754 8933.Las autoridades insistieron en que la atención de una emergencia no debe limitarse únicamente a los daños físicos o materiales. El cuidado de la salud emocional también hace parte del proceso de recuperación y puede contribuir tanto al bienestar individual como al de las familias y comunidades afectadas.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














