Las autonomías alcanzarán en 2029 un gasto en intereses por su deuda de 11.528 millones de euros, casi el triple de los 3.608 millones de euros que dedicaban al mismo fin en 2022, debido al aumento de los tipos de interés y al elevado volumen de lo que deben.Así lo señala un informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) cuyas principales conclusiones aconsejan moderar el gasto a las comunidades.

Aunque en los próximos años, si se mantienen las constantes actuales, la deuda pública sobre el PIB se reducirá, los gastos por intereses se habrán más que triplicado en tan sólo 7 años, dice Fedea.

"Esta situación obligaría a redirigir recursos crecientes desde otras políticas públicas hacia el pago del servicio de la deuda", señala el informe.

"Las comunidades autónomas deben calibrar con especial prudencia las políticas fiscales de carácter expansivo que puedan adoptar tanto en el corto plazo como en los próximos años", añade.

La variación en el gasto en intereses será especialmente alta en la Comunidad Valenciana (un 476%), en Canarias (un 410%), en Murcia (un 407%) o en Castilla La Mancha (un 396%).