La situación financiera de la Comunitat Valenciana afronta un horizonte de máxima complejidad económica, según las estimaciones recogidas por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) en su último informe. Las proyecciones de la entidad señalan que el endeudamiento de la autonomía superará los 66.000 millones de euros, una cifra equivalente a casi el 35% del Producto Interior Bruto (PIB) autonómico. Paralelamente, la carga por el pago de intereses experimentará un repunte del 476% entre los ejercicios 2022 y 2029, al pasar de 361 millones a 2.080 millones de euros anuales.
Ante esta radiografía contable, el portavoz de Hacienda del PSPV en las Corts Valencianes, José Díaz, ha exigido una rectificación inmediata al Consell para la aceptación formal de la quita de más de 11.000 millones de euros planteada por el Ministerio de Hacienda. El diputado socialista ha tachado de “kamikaze financiero” la postura del president de la Generalitat, Juan Francisco Pérez Llorca, tras rechazar el mecanismo de absorción de deuda propuesto por el Ejecutivo central.
Díaz considera una “indecencia política” la renuncia voluntaria a reducir el pasivo en el actual escenario de encarecimiento de los tipos de interés. Según las estimaciones expuestas, la factura bancaria anual de 2.080 millones mermará la capacidad presupuestaria autonómica en áreas prioritarias como la asistencia sanitaria, la gestión de la dependencia o la construcción de vivienda pública.







