Despu�s de varios a�os en los que la gran preocupaci�n fiscal de las comunidades aut�nomas era cu�nto margen de d�ficit y deuda les conced�a el gobierno central, y en los que este ha preferido mirar hacia otro lado en vez de coger el toro por los cuernos, viene la bofetada de realidad.El gasto en intereses de las CCAA se triplicar� con creces hasta 2029, alcanzando los 11.528 millones de euros anuales, de acuerdo con los c�lculos publicados ayer por Fedea. Con ello, se complica el necesario ajuste fiscal, a pesar de que los ingresos tributarios encadenan varios r�cords gracias a la creaci�n de empleo de los �ltimos a�os, el crecimiento demogr�fico y el aumento de la presi�n fiscal sustentado sobre la espiral inflacionaria.Un aumento de los intereses que llega en un muy mal momento para las comunidades aut�nomas, debido a la dificultad para cerrar el nuevo acuerdo de financiaci�n auton�mica, al incremento de los tipos de inter�s y a las crecientes necesidades del Estado del Bienestar, en materias como sanidad o educaci�n, lo que limita las inversiones que podr�an sostener el crecimiento en el futuro.El panorama es muy heterog�neo, ya que los 2.968 millones de euros a los que tendr� que hacer frente Catalu�a o los 2.080 millones de la Comunidad Valenciana quedan muy por delante de los 45 millones de La Rioja o los 86 de Navarra, y hay grandes diferencias tambi�n en t�rminos per c�pita.Estas cifras son muy desalentadoras, ya que abren la puerta a una reforma de la financiaci�n a la carta que ya se est� orquestando, en la que el Gobierno central trate de aliviar las cuentas catalanas a costa de la Hacienda central y de los recursos destinados al resto de autonom�as.Y esta v�a es muy problem�tica. Por un lado, porque la Administraci�n Central es el organismo que acumula un mayor d�ficit actualmente, fruto de las enormes transferencias que se ve obligado a hacer a la Seguridad Social.Por otro, porque tambi�n es el que tendr� que hacerse cargo de un mayor d�ficit en el futuro, debido al impacto del envejecimiento demogr�fico sobre las pensiones y al necesario incremento de los gastos en defensa que se avecina.Adem�s, aumentar las transferencias a las comunidades aut�nomas para solventar su d�ficit, y hacer recaer el impacto de las malas decisiones de unas comunidades sobre aquellas que han tomado buenas decisiones en esta materia alienta el populismo fiscal y la irresponsabilidad financiera.