Las subidas de los tipos de interés ejercen una presión añadida sobre la abultada deuda de las comunidades autónomas, cuyo volumen creció con fuerza con la crisis del 2008 y la pandemia hasta convertirse en un quebradero de cabeza para algunas de ellas. Según cálculos de Fedea, el coste anual que abordan estas administraciones solo para responder a los intereses de la deuda aumentará un 45% en apenas cuatro años, hasta el 2029, y se habrá triplicado en el periodo comprendido entre el 2022 y esa fecha.Las estimaciones del think tank muestran que en el 2022 el gasto en intereses de esta deuda era de 3.608 millones de euros al año. Fue el último ejercicio de la política de tipos bajos del BCE, trastocada por la invasión de Ucrania, y desde entonces la factura anual no ha hecho sino ir en aumento.Los cálculos de Fedea son que, a cierre del 2025, el coste en intereses ascendía a 7.487 millones, importe que se elevará este año a 7.945 millones y alcanzará los 11.528 millones en el 2030. No solo supone triplicar el montante de partida, sino sumar 7.920 millones al gasto inicial solo en el pago de los intereses.Este escenario sirve de fotografía para abordar el problema de la deuda de las comunidades autónomas, sin entrar en escenarios de condonación. El Gobierno tiene aprobado el anteproyecto para asumir 83.252 millones de deuda autonómica, en el que estima que la reconfiguración de este pasivo puede procurar un ahorro de 6.700 millones de euros en intereses.Fedea recuerda que el gran tenedor de la deuda autonómica, el acreedor al que las comunidades autónomas pagan lo que deben, es ahora el Estado, con el 60%, fruto de los mecanismos de apoyo puestos en marcha desde el 2012.Costes en Catalunya frente a Madrid o ValenciaCatalunya es la comunidad autónoma que afronta el mayor pago anual asociado a intereses de la deuda, debido a su importe, más que a los intereses pagados, que son en realidad inferiores a Madrid.Fueron 1.029 millones de factura anual en el 2022 en Catalunya, que casi se habrán duplicado al cierre de este año, hasta convertirse en 1.968 millones, según las estimaciones de Fedea. Con la evolución prevista por el think tank, el gasto anual solo en intereses de la deuda llegará a 2.968 millones en el 2029. Son tres veces más que en el 2022 y un 51% más que en la actualidad.Los 1.029 millones en intereses que pagaba Catalunya en el 2022, antes de las subidas de tipos, contrastan con los 761 millones de Madrid, los 380 millones de Andalucía o los 361 millones de Valencia, que son las autonomías que le siguen por coste del servicio de la deuda. En el 2029, Madrid alcanzará los 1.409 millones de factura anual, frente a 1.356 millones de Andalucía y 2.080 millones de Valencia.En los siete años, el incremento del pago anual de Catalunya, del 188%, será en realidad inferior al 257% de Andalucía y el 476% de Valencia, aunque superior al estimado para Madrid, del 85%. Son fuertes incrementos que, pese a todo, pueden ser mayores. Fedea dice que su análisis, basado en datos de la Airef, es “optimista”.“Los factores que guían este cambio son dos”, afirma el think tank antes de aludir al “aumento de los tipos de interés al que se enfrentan las haciendas autonómicas y el elevado volumen de deuda”. La deuda pública de las comunidades autónomas habrá pasado en realidad del 23% del PIB en el 2022 al 17% en el 2029. Sube el volumen, pero también crece la economía. Eso sí, antes de la Gran Recesión apenas era del 6%.Intereses en el 2029 del 3,7% en Madrid y del 3,2% en CatalunyaUna de las claves del estudio es la de determinar los intereses que pagarán las comunidades autónomas por su deuda. De forma generalizada, habrán pasado del 1,1% en el 2022 al 3,3% en el 2029. Como referencia, el Tesoro se financia este año en sus emisiones de bonos a diez años en torno al 3%.En el 2022, era en realidad Madrid la que pagaba más intereses, del 2,2%, frente al 1,2% de Catalunya, cerca de la media. Madrid tiene menos deuda, pero la paga más cara, y seguirá haciéndolo si no hay cambios. En el 2029, abonará un 3,7% en intereses, frente al 3,2% de Catalunya, ya por debajo de la media. Ese año, será llamativo el caso de Asturias, que alcanzará el 4,4%.Otra de las aportaciones de Fedea es que el gasto en intereses de la deuda de las comunidades autónomas habrá aumentado desde el 0,28% del PIB en 2022 hasta el 0,45% del PIB en 2025.Las conclusiones de Fedea son que las comunidades autónomas “deben calibrar con especial prudencia las políticas fiscales de carácter expansivo que puedan adoptar tanto en el corto plazo como en los próximos años”. “La implementación de reducciones significativas de la presión fiscal o el desarrollo de programas de gasto con una rentabilidad social limitada podrían comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas regionales”, afirma.Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión
El coste en intereses de la deuda autonómica subirá un 55% en cuatro años y rozará los 3.000 millones en Catalunya
Las subidas de tipos y el elevado volumen del pasivo habrán triplicado entre el 2022 y el 2029 lo que se gasta cada año solo por la financiación






