El 14 de agosto es quizás el día del año en el que cualquier noticia tiene menor impacto. Exactamente en mitad del mes de agosto, el Gobierno del PSOE y SUMAR ha publicado en el BOE la concesión de la prórroga a la central nuclear de Almaraz. Lo hace con agosticidad porque son plenamente conscientes de que están haciendo exactamente lo que anunciaron que no harían: romper con el calendario de cierre nuclear. Ni una rueda de prensa, ni una declaración. Nos hemos desayunado el BOE sin explicación alguna.PublicidadUna vez más el Gobierno se excusa culpando al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) de la prórroga, por el informe favorable de este organismo. Pero todo estaba orquestado y preparado. La hoja de ruta estaba escrita por las eléctricas, con el visto bueno del Gobierno.Tras la decisión de alargar la vida de Almaraz, todo los planes energéticos quedan en el aire. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) se ha convertido en papel mojado. Se trata de un auténtico golpe a los últimos ocho años de política energética impulsando las energéticas renovables. ¿A dónde nos lleva la decisión de hoy? A donde nos digan las eléctricas.Esta es una decisión que solo beneficia al oligopolio energético, y vuela por los aires el desarrollo renovable. Las centrales nucleares españolas son de capital privado, propiedad en su mayor parte de las empresas Endesa e Iberdrola. Estas empresas firmaron en el año 2018 un acuerdo con el Gobierno en el que se pactaba el calendario para el cierre progresivo de las nucleares. Este acuerdo fue uno de los elementos clave para la elaboración posterior del PNIEC. Ahora, esas mismas empresas que querían deshacerse de las nucleares vuelven a ver negocio en ellas si se se cumplen unas condiciones económicas, que pronto van a poder forzar.De acuerdo con ese calendario de cierre, las centrales Almaraz I y II cerrarían en 2027 y 2028 respectivamente. En 2030 está programado el cierre de Cofrentes y Ascó I. Es aquí donde está la primera trampa de la oferta de las eléctricas. Si el cierre de Almaraz se retrasa tres años -hasta 2030- en ese año nos encontraremos con el cierre programado de nada menos que cuatro centrales nucleares. Una tarea que ningún Gobierno querrá acometer. Cuando el oligopolio eléctrico acepta que la prórroga de Almaraz no suponga un coste para el Estado lo hace sabiendo que en tres años tendrá la sartén por el mango, y podrá imponer todas sus condiciones económicas al Gobierno de turno. En concreto, lo que buscan es un precio que les beneficie para el Mwh nuclear, y que se rebaje o elimine la llamada tasa enresa, es decir, la tasa para la gestión de los residuos radiactivos. Es decir, maximizar los beneficios manteniendo a las nucleares funcionando.PublicidadLas centrales nucleares no son limpias. Generan miles de toneladas de residuos radiactivos que tienen una vida peligrosa de cientos de años, y cuyo coste en esas condiciones deberá ser asumido por el Estado, es decir que todos pagaremos la prórroga a las nucleares.Otra cuestión que ha emergido con fuerza en las últimas semanas es que las nucleares y renovables ya no se llevan bien. Si se alarga el futuro nuclear, el desarrollo renovable se frenará irremediablemente. Un informe de la Universidad Rey Juan Carlos cuantifica en 26.130 millones de euros la pérdida acumulada de inversión en renovables entre 2026 y 2033 si se prorroga la central nuclear de Almaraz. Una consecuencia dramática para nuestro país, y para el Planeta.La suerte está echada. Con agosticidad y alevosía el Gobierno ha decidido seguir otro rumbo energético. La impunidad con la que se ha roto el compromiso de cierre nuclear nos hace dudar de las nuevas propuestas de pacto que se proponen desde el Gobierno.PublicidadPoco oportuno parece, en medio del repetido llamamiento a un Pacto de Estado contra el cambio climático, hacer saltar por los aires un acuerdo político que estaba escrito y firmado, como el calendario de cierre de las centrales nucleares. Sánchez es muy hábil levantando banderas, pero muy poco coherente cuando le toca defenderlas frente a intereses poderosos.
Almaraz: el Gobierno blinda el negocio nuclear del oligopolio eléctrico
El 14 de agosto es quizás el día del año en el que cualquier noticia tiene menor impacto.











