El Ayuntamiento de alicante ha anunciado esta semana que en breve volverá a convocar sesiones informativas, encuentros con barrios y partidas rurales y mesas con agentes profesionales, sociales y económicos durante las sucesivas fases de elaboración y evaluación del Plan General Estructural, tras la aprobación inicial en Junta de Gobierno del documento que planifica el urbanismo y el crecimiento de la ciudad para las próximas décadas.Ese documento ha sido remitido al Servicio Territorial de Urbanismo de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, imprescindible trámite en un proceso administrativo al que aún le restan varias fases. En resumidas cuentas, este nuevo planeamiento pretende triplicar la superficie de zonas verdes en el término municipal de Alicante, impulsa unas 45.000 viviendas, habilita 4,3 millones de m² de suelo industrial, reserva suelo para grandes dotaciones como el tercer hospital y avanza hacia un nuevo modelo de movilidad.Este nuevo planeamiento pretende triplicar la superficie de zonas verdes e impulsa unas 45.000 viviendasPero mientras el equipo de gobierno municipal lanza el guante a los colectivos vecinales para que colaboren en el diseño futuro de la ciudad, tras el modesto resultado de una encuesta pública al la que apenas respondieron unos cientos de los 360.000 habitantes censados, desde los barrios replican con el escepticismo de quienes llevan tiempo escuchando promesas mientras no llega la resolución de problemas que plantean a diario, chocando contra el silencio y la inacción.¿Cómo esperar, por ejemplo, que Alicante triplique sus zonas verdes cuando se comprueba el pésimo estado de conservación de los parques y jardines existentes? Los vecinos llevan años denunciando los destrozos de la plaza de Gabriel Miró, considerada la más hermosa de la ciudad, y comprueban que no se hace nada por repararlos, la zona cada vez está más deterioradas, mientras el Ayuntamiento se gasta el dinero en embellecer las modernas setas de la calle San Francisco y planea una reforma de la Plaza de la Muntanyeta que no ha convencido a nadie.Los vecinos denuncian vallas rotas, sequedad, falta de mantenimiento e inseguridad en el Parque del MarEBEn las redes sociales de las asociaciones vecinales, estos días de agosto se denuncia la falta de mantenimiento en varias zonas significativas de la ciudad: “El parque de canalejas de Alicante se encuentra este año en una situación lamentable... los ficus centenarios se están secando por falta de riego y los bancos no invitan a sentarse, una lástima que esta zona de gran sombra en Alicante esté así, faltan medios materiales e humanos para que sea el parque de antes”, denuncian por ejemplo.Hay protestas por el estado de la Plaza de Séneca y la abundancia de personas que viven en la calle, un fenómeno que es cada vez más frecuente, y puede apreciarse cada noche en el entorno de la estación de Renfe, el Mercado o el Rico Pérez, entre otras zonas. En el Raval Roig, los turistas veteranos se preguntan cómo puede ser que el ascensor que une Virgen del Socorro con la playa del Postiguet siga igual de estropeado que el año pasado...Y mientras en el Plan General se plantean grandes proyectos de construcción de vivienda en la periferia, en zonas aún por edificar como Rabasa, se permite el perpetuo abandono de solares en los que se acumula la basura en lugares estratégicos como el frente litoral de La Sangueta, o incluso la Avenida de La Estación, frente a la Diputación Provincial, una de las zonas más cotizadas de la urbe, donde se derribaron hace casi diez años casas a punto de entrar en el catálogo de protección y se permite que sus propietarios no solo no edifiquen en un distrito escaso de vivienda, sino que ni siquiera mantengan en un estado decente un suelo donde se acumula la basura. Este mismo problema se repite en el céntrico barrio de San Antón. Esos solares sin destino llevan así casi tanto tiempo como lleva el histórico cine Ideal abandonado, a pocos metros del Teatro Principal, en una avenida de la Constitución peatonalizada por la que circulan cada día miles de turistas junto a un edificio que una empresa pretendía convertir en hotel, varias asociaciones reclaman que las administraciones lo adquieran y le den un uso cultural...pero el tiempo pasa y no ocurre ni una cosa ni otra. Lee tambiénLo mismo que en las harineras de Benalúa. Para pasmo de propios y extraños, después de largos años de gestiones para adquirir a sus propietarios los inmuebles industriales ubicados en las que debía ser 'milla de oro' residencial de Alicante, el Ayuntamiento ha anunciado este verano que está abierto a sugerencias sobre el uso que piensa darles, olvidando todas las promesas que hizo al respecto.El Plan General no solo dibuja extensos parques y jardines imaginarios, sino también redes viarias -mientras sigue sin finalizarse la Vía Parque-, y una malla de carriles para bicicletas -mientras algo tan sencillo como conectar La Explanada y la playa del Postiguet con la Vía Verde de La Cantera, o culminar la conexión desde la EUIPO hasta Urbanova, ni siquiera se plantea a medio plazo.En definitiva, la acumulación de problemas sin resolver y la falta de respuesta ante situaciones reales y concretas del día a día, contrasta con la voluntad expresa de implicar a la ciudadanía en el diseño de la ciudad moderna, limpia, segura y eficiente que los gestores de Urbanismo, escasos de personal, dibujan sobre el papel.
Alicante anuncia proyectos a 20 años mientras acumula problemas pendientes sin resolver
Urbanismo publica el borrador del futuro Plan General que diseña la ciudad del futuro y amplía una consulta a los vecinos, mientras estos denuncian el abandono en plazas, jardines y calles fundamentales de la urbe







